El Movimiento 5 Estrellas sufre un batacazo en los Ayuntamientos

Los grillinos no pasan a la segunda vuelta electoral en ninguno de los municipios importantes que estaban en juego e Italia vuelve a un escenario bipolar

Beppe Grillo, líder del Movimiento 5 Estrellas, votando en Génova.
Beppe Grillo, líder del Movimiento 5 Estrellas, votando en Génova. Luca Zennaro

El revés que encajó el Movimiento 5 Estrellas (M5S) de Beppe Grillo la noche del domingo en las elecciones administrativas ha removido el tablero electoral italiano. Había ocho millones de ciudadanos llamados a las urnas de 1.004 Ayuntamientos. Estaba en juego cuatro capitales de región como Palermo, Génova, L’Aquila y Catanzaro, y otras ciudades importantes como Verona y Parma. Pero el partido antiestablishment, que encabeza las encuestas en clave nacional, se ha quedado fuera de la segunda vuelta en todas las plazas importantes. Un fenómeno que algunos atribuyen al fracaso del M5S en el liderazgo de ciudades como Roma, con Virginia Raggi al frente. Pero, ¿puede tomarse esta debacle como un patrón electoral?

Todos los partidos se esforzaron durante la semana pasada en rebajar la importancia de los resultados e insistir en que no dejarían al descubierto grandes claves para las generales. Pura precaución. Este lunes, al oler la sangre derramada entre las filas grillinas, muchas voces, especialmente la de los ganadores, apuntan a que el descalabro supone un cambio de tendencia en Italia para las siguientes elecciones, que se celebrarán entre este otoño y principios de 2018, si es que los partidos logran ponerse de acuerdo con la ley electoral. En cualquier caso, el paso de la protesta a las propuestas es todavía un ejercicio prácticamente inédito en el M5S. Y los últimos resultados de Reino Unido y Francia pueden haber influido en la desconfianza por un "no" generalizado.

La baja participación (un 60%) y la acumulación de listas cívicas vuelve a demostrar el descontento de la población con la política. Sin embargo, esta vez el M5S no ha conseguido canalizar esa rabia hacia sus candidatos. Las malas noticias se adudizaron en Génova, ciudad natal y bastión de Beppe Grillo. En un brusco movimiento, el cómico y autoproclamado "garante" del Movimiento reemplazó en abril a la candidata elegida por las bases a través de la Red, Marika Cassimatis. La sustituyó por Luca Pirondini, que ni siquiera ha logrado colocarse entre los dos finalistas para la segunda vuelta. De hecho, el candidato que encabeza ahora la carrera es Marco Bucci, de la coalición de centroderecha. Un hecho insólito para una ciudad tradicionalmente de izquierdas. “Confiad en mí”, lanzó Grillo ante aquella autoritaria maniobra. Hoy parte de las bases, incluida Cassimatis, se lo recuerda. Él asegura que los resultados son mejores que en las anteriores administrativas y que el crecimiento del partido, aunque lento, es incontestable.

Resulta también doloroso para el Movimiento ver cómo en Parma, el actual alcalde, Federico Pizzarotti, un ex 5 Stelle que salió del partido dando un portazo y llevándose la alcaldía a un nuevo partido después de que Grillo lo suspendiese de miltancia por un asunto judicial del que fue absuelto, se coloca en segunda vuelta como favorito con un discurso netamente crítico con la formación. Lo mismo que en Sicilia, donde pese a la fuerza que tenía el partido, desaparece de la primera línea debido a los últimos escándalos vividos por el partido en la región.

El único candidato de una gran ciudad que llega a la alcaldía sin someterse a la segunda vuelta es el histórico regidor antimafia de centro izquierda, Leoluca Orlando, que se prepara para su quinto mandato en Palermo (el umbral electoral para ganar en primera ronda en Sicilia es más bajo que en el resto de Italia). De modo que el escenario general creado para la segunda vuelta se convierte en un extraño déjà vu y recupera un claro campo de batalla entre la izquierda y la derecha. Todas las partidas se jugarán el próximo 25 de junio en la vieja clave bipolar previa a la irrupción de los movimientos antisistema.

De hecho, la coalición formada por la Liga Norte y Forza Italia ha cogido un soprendente vuelo que anima a las formaciones de Silvio Berlusconi y Matteo Salvini a considerar la exitosa fórmula para las elecciones generales. El PD también ha logrado un importante éxito de la mano de algunos de los partidos que han conformado la alianza de centroizquierda. Tanto es así, que en el entorno de Renzi ha vuelto a planear la convicción de que al ex premier italiano le conviene más que nunca un adelanto electoral para aprovechar el tirón y los malos resultados del M5S. Lo mismo que piensan los miembros de Forza Italia y Liga Norte después de sorprenderse a sí mismos con los resultados obtenidos.

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Sobre la firma

Daniel Verdú

Nació en Barcelona en 1980. Aprendió el oficio en la sección de Local de Madrid de El País. Pasó por las áreas de Cultura y Reportajes, desde donde fue también enviado a diversos atentados islamistas en Francia o a Fukushima. Hoy es corresponsal en Roma y el Vaticano. Cada lunes firma una columna sobre los ritos del 'calcio'.

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