España urge la integración militar de la UE frente a las nuevas amenazas

El Gobierno cree "políticamente irresponsable" ignorar las carencias europeas en defensa

Desfile del día de las fuerzas armadas, el pasado 27 de mayo en Guadalajara.
Desfile del día de las fuerzas armadas, el pasado 27 de mayo en Guadalajara.Pepe Zamora (EFE)

Europa vive rodeada de crisis exteriores que ningún país puede afrontar en solitario. Y las nuevas amenazas (los ciberataques o el terrorismo global) cuestionan el modelo de Un Estado, un ejército. España ha presentado a Bruselas un crudo análisis sobre la capacidad militar europea, con un llamamiento a la coordinación y, en última instancia, a la integración en defensa. “Sería políticamente irresponsable no afrontar la incapacidad de la Unión para actuar estratégicamente frente a sus propias necesidades e intereses”, alerta un documento oficial español.

España hizo llegar su contribución al debate sobre la defensa del bloque comunitario la semana pasada, poco antes de que recalara en Bruselas el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. La contribución cobra aún más sentido al conocer los resultados de esa visita, que se saldó con una llamada —poco diplomática— a que los aliados europeos de la OTAN gasten más en su propia defensa y una omisión deliberada del compromiso estadounidense con la defensa colectiva. Aunque la reflexión de la canciller alemana fue posterior, la iniciativa española casa con la advertencia que lanzó públicamente el pasado domingo Angela Merkel: “Los europeos tenemos que tomar el destino en nuestras manos”.

El documento, de apenas cuatro páginas, no oculta la precaria situación de partida: “La UE carece de la capacidad militar para influir decisivamente en el curso de la guerra [siria]. Esa situación debe cambiar. La UE no se puede permitir que, en conflictos que le afectan seriamente, Rusia y otros actores sean los únicos con influencia real”.

Aunque el bloque comunitario queda lejos del 2% del PIB que los países de la OTAN acordaron gastar en defensa a largo plazo —la media está en el 1,4%—, los 28 Estados destinan juntos unos 200.000 millones de euros anuales a sus presupuestos militares. La mera comparación de cifras colocaría a la UE como segundo gigante de la defensa, después de Estados Unidos. “Debe invertirse muy mal esa enorme cantidad de dinero si al final se considera a la UE irrelevante desde el punto de vista militar”, admite el Gobierno español. La falta de coordinación debilita ese flanco.

Para remediarlo, España propone acelerar todas las medidas que Bruselas está impulsando en sus planes de defensa. Una de las principales, que cuenta con un decidido apoyo francoalemán, es la cooperación estructurada permanente, el llamado Schengen de la defensa, que reunirá a finales de año a los países que quieran avanzar más en este terreno. España pide que responda a “criterios ambiciosos”, la postura que defiende también Francia. Alemania, en cambio, percibe el instrumento más como un vehículo para impulsar la creación de capacidades militares comunes que como herramienta de actuación conjunta. Berlín presentará su propia aportación al debate de la defensa en los próximos días, según confirman fuentes diplomáticas. También otros países están enviando ideas a la Comisión, que hará pública una reflexión final y un plan para crear un fondo europeo de la defensa la próxima semana.

Seguridad interior y exterior

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La Unión Europea cree haber encontrado en el refuerzo de las capacidades militares una vía segura para avanzar en la integración europea. Pero se necesitará pedagogía para convencer al ciudadano de que es una necesidad perentoria.

Consciente de ese punto débil, el Gobierno español destaca que las diferencias entre seguridad interior y exterior han desaparecido y aboga por reforzar ambas a la vez. “Una política más sólida en seguridad y defensa, capaz de proteger mejor a los ciudadanos europeos, será percibida como un paso enorme en la UE, en la dirección que ha establecido el pueblo europeo”, concluye el texto.

Para cargarse de razones y ganar influencia en el debate, España esgrime su contribución a todas las misiones militares comunitarias. Es el segundo país de la UE que más participa.

Sobre la firma

Lucía Abellán

La redactora jefa de Internacional de EL PAÍS ha desarrollado casi toda su carrera profesional en este diario. Comenzó en 1999 en la sección de Economía, donde se especializó en mercado laboral y fiscalidad. Entre 2012 y 2018 fue corresponsal en Bruselas y posteriormente corresponsal diplomática adscrita a la sección de España.

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