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Javier Duarte, cazado con nombre falso a la orilla de un lago

Así fue la detención del exgobernador de Veracruz, que llevaba al menos dos días alojado con su esposa en un exclusivo hotel de Guatemala

A los pies de un lago y en medio de una reserva natural de monos, colibríes y búhos, el hotel Rivera de Atitlán promete a sus huéspedes conexión 24 horas a internet. Este sábado por la tarde sin embargo algo debía estar fallando. Pantalón negro, camisa azul de lino y chamarra de cremallera sin mangas abrochada hasta el cuello, Javier Duarte salió de su habitación a las 20.02 –hora guatemalteca– porque no podía conectarse.

Mientras su esposa, Karime Macías Tubilla, le esperaba dentro, en el pasillo enmoquetado un grupo de policías nacionales guatemaltecos identificaron y detuvieron al exgobernador de Veracruz, prófugo desde hace 6 meses y acusado de saquear más de 13 millones de dólares. Duarte llevaba al menos dos días alojado en uno de los resorts más exclusivos de Guatemala. Una noche cuesta 160 dólares.

Durante 5 minutos, el exmandatario priista negó ser quién es. Se había registrado en el hotel con nombre falso y había pagado en efectivo. La policía guatemalteca, que llevaba tres días de guardia en el hotel, le enseño las fotos forenses de su orden internacional de busca y le tomó huellas dactilares. Javier Duarte Ochoa, 43 años, aceptaba los grilletes.

Sus hijos habían llegado también a Guatemala hacía dos días. El viaje de los familiares fue la pista definitiva que siguió la Fiscalía mexicana. Emilia, Javier y Carolina Duarte Macías, de 14, 10 y 4 años, tomaron un avión privado del aeropuerto de Toluca, Estado de México, acompañados del concuño del exgobernador, Javier Armando Rodriguez Ayache. Según información de los medios mexicanos, además de a la familia, el avión transportaba 11.000 euros, 15.000 pesos y 400 dólares para entregar a Duarte.

La ruta de la huida

Han pasado 186 días desde que Javier Duarte escapó volando de Veracruz el 15 de octubre montado en un helicóptero oficial servido en bandeja por el entonces gobernador interino del Estado, Flavino Ríos. Tres días después un juez acusaba formalmente al exmandatario y la Fiscalía anunciaba una recompensa de 15 millones de pesos

Un mes después, el 18 de noviembre, la policía federal mexicana detenía en Tapachula, frontera de Chiapas con Guatemala, a una persona que viajaba con pasaportes falsos: con las fotos de Duarte y su esposa. A partir de entonces, la Fiscalía mexicana comenzó a profundizar en la hipótesis guatemalteca, según han informado este domingo por la tarde en una rueda de prensa las autoridades representantes de la PGR. En enero, Interpol emitía ficha roja a 190 países.

En helicóptero, el exgobernador habría volado a la Ciudad de México, donde tenía varias propiedades, para después volver de nuevo por aire a Veracruz. De allí, habría comenzado junto a su esposa una ruta hacia el sur por carretera. Veracruz-Chiapas-Guatemala.

La Fiscalía mexicana confirmó que durante los seis meses de fuga el dispositivo de investigación identificó a varias personas que proporcionaron ayuda logística y económica al exgobernador: "Sus colaboradores le facilitaron dinero y propiedades en Antigua y Altos del Valle". Duarte habría estado desplazándose por distintos puntos del país gracias también a la complicidad de una compañía aérea privada.

Hay dos versiones sobre la entrada a territorio guatemalteco. La primera apunta a que lo hacía a través de uno de los más de 3.000 puntos ciegos existentes en la porosa frontera mexicano-guatemalteca. Una segunda afirma que lo hacía por un punto fronterizo de San Marcos (oeste). En cualquiera de los dos casos Duarte habría usado una identidad falsa. "No tenía legal estancia", confirmaron las autoridades. 

De acuerdo al ministro de Gobernación (Interior), Francisco Rivas, el operativo que permitió la detención del prófugo es el segundo que se hace, después de una captura frustrada, semanas atrás en la ciudad de Quetzaltenango, la segunda en importancia de Guatemala.

En breves declaraciones a EL PAÍS, el portavoz de la Policía Nacional Civil informó que el ex gobernador de Veracruz fue trasladado esta madrugada por vía terrestre a esta capital en donde, por orden del juez de turno, fue trasladado a la prisión-cuartel de Matamoros. “Su extradición a México podría tardar unas 24 horas más”, aseguró.