Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

May reitera a Escocia que este “no es el momento” para el referéndum de independencia

La ministra principal escocesa contesta que bloquear la consulta sería "antidemocrático"

Theresa May después de su intervención en la Cámara de los Comunes este martes. En vídeo, declaraciones de la primera ministra.

La primera ministra británica, Theresa May, ha advertido de nuevo al Gobierno de Escocia que "ahora no es el momento" para un segundo referéndum de independencia. En una entrevista en la BBC, May ha señalado que no sería justo para los ciudadanos afrontar una consulta mientras el Gobierno británico tiene “todas sus energías” puestas en la negociación del Brexit y sin saber cómo quedará el país tras concluir la salida de la UE. La ministra principal de Escocia, la nacionalista Nicola Sturgeon, se ha apresurado a responder, en una serie de cuatro mensajes lanzados desde su cuenta de Twitter, que “bloquear el derecho de Escocia a decidir”, como en su opinión pretende hacer May, sería una postura “antidemocrática”.

Sturgeon anunció el lunes, cuando el Parlamento se disponía a concluir la tramitación del proyecto de ley que deja vía libre a May para activar el Brexit, su propósito de convocar un nuevo referéndum de independencia de Escocia. Los escoceses, recordó en un discurso pronunciado en su residencia oficial de Edimburgo, se opusieron masivamente al Brexit en el referéndum de junio: el 62% votó por la permanencia en la UE, comparado con el 48% en el conjunto del país. Pero Londres se ha negado a contemplar la posibilidad de que Escocia pueda seguir formando parte del mercado único, como ha pedido reiteradamente el Gobierno nacionalista. Por eso su intención, dijo Sturgeon, es convocar la consulta antes de que Reino Unido esté fuera de la UE. Algo que sucederá, salvo prórroga, como máximo dos años después de que se active el artículo 50 del Tratado de Lisboa, algo que May ha anunciado que hará antes del final de este mes. Sturgeon propuso celebrar la consulta entre el otoño de 2018, cuando ya haya una idea clara del acuerdo de salida, y la primavera de 2019.

Theresa May ya respondió el pasado martes a Sturgeon, pero en esta ocasión se ha mostrado aún más rotunda. No ha rechazado que se celebre el referéndum pero rechazó la fecha propuesta por May, sugiriendo que, de celebrarse, sería después de que Reino Unido haya abandonado la UE. Algo que, para Sturgeon, es “la prueba de que los tories temen el veredicto del pueblo escocés”.

La primera ministra ha dicho que en este momento el país debería estar “trabajando junto, no separándose”. “Creo que deberíamos estar trabajando para alcanzar el acuerdo adecuado para Escocia y para Reino Unido”, ha añadido May. “Sería injusto para los escoceses que se les pidiera tomar una decisión crucial sin la información que necesitan para tomarla”.

May no aclara si descarta la celebración de un referéndum de independencia antes de las elecciones generales de 2020. “Estoy respondiendo a la propuesta que ha formulado la ministra principal”, explicó, “y digo que este no es el momento”.

Para celebrar un referéndum vinculante, de acuerdo con el precedente de la consulta de septiembre de 2014 —en la que Escocia rechazó la independencia de Reino Unido, por 55,3% a 44,7%—, es necesaria la autorización del Parlamento británico. El lunes Sturgeon anunció que pedirá la semana que viene la aprobación a la cámara escocesa para solicitar formalmente una transferencia de poder de Westminster a Edimburgo, en virtud de la sección 30 el estatuto de autonomía escocés, para proceder con el referéndum.