Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra
EP Global BLOGS CRÓNICAS
INTERNACIONALES

La Casa Blanca hace publicidad de las empresas Trump

La oficina encargada de estudiar violaciones éticas de funcionarios del Gobierno se colapsa tras las denuncias contra la asesora Kellyanne Conway

La asesora Kellyanne Conway, tras Trump. En el vídeo, sus declaraciones.

Pocos en Estados Unidos conocían hasta esta semana que existe una Oficina de Ética del Gobierno y, menos aún, habían acudido a su página web para informarse de su trabajo como garante de que los funcionarios de la Administración no incurren en conductas éticamente dudosas o hasta prohibidas, como promocionar públicamente marcas o productos.

Por eso es más notable aún el hecho de que la página de esta institución se colapsara durante varias horas este jueves, al igual que sus teléfonos y sus correos electrónicos, justo después de que una de las más altas asesoras del presidente Donald Trump, Kellyanne Conway, violara esa norma ética al animar durante una entrevista de televisión a comprar productos de la hija del mandatario, Ivanka Trump.

La Casa Blanca hace publicidad de las empresas Trump
AP

La repentina popularidad de esta institución tan burocrática y —hasta ahora— desconocida es una muestra más de la preocupación que sigue imperando respecto de la capacidad de Trump (y, por ende, de su equipo) de separar los enormes intereses económicos propios y de su familia de sus tareas como presidente de todos los estadounidenses.

Apostada delante del sello presidencial en la Casa Blanca, Conway habló a primera hora de la mañana del jueves con la cadena conservadora Fox. Entre los temas de la entrevista, figuraba la disputa 24 horas antes que inició su jefe y presidente cuando, en un tuit, atacó a la cadena de lujo Nordstrom por haberse desvinculado de la empresa de productos de su hija Ivanka. Una acción que ya provocó el asombro, preocupación y hasta protestas de quienes consideran que Trump cruzó una línea roja al usar la presidencia para criticar una decisión empresarial estrictamente familiar. Una preocupación que no apaciguó la afirmación del portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, acerca de que Trump tiene el derecho, como todo padre, de defender a su hija, algo que ya provocó la víspera que hubiera llamamientos a que se pusiera en acción la oficina ética.

Conway dobló la apuesta al animar públicamente a comprar productos de la línea de la hija del presidente.

“Comprad cosas de Ivanka, es lo que yo recomendaría”, dijo la exjefa de campaña de Trump y ahora asesora presidencial a la cadena Fox. “Es una línea estupenda. Yo tengo algunas cosas suyas, voy a hacer aquí una publicidad gratuita: salid a comprarlo hoy, todos vosotros. Podéis encontrar (los productos) online”, insistió.

Su entusiasta llamamiento a adquirir productos de una empresa privada desde un espacio no ya solo público, sino de autoridad como es la Casa Blanca, provocó una nueva denuncia furibunda de quienes, a menos de un mes de presidencia Trump, ven cómo sus promesas de separar sus intereses económicos de su mandato se disuelven rápidamente.

El congresista demócrata Elijah Cummings, miembro del Comité de Supervisión y Reforma del Gobierno, envió rápidamente una carta al presidente de la comisión, el republicano Jason Chaffetz, pidiendo que se estudiaran posibles “acciones disciplinarias” contra Conway.

“Esto parece ser una violación de manual de las leyes de ética del gobierno y de las regulaciones creadas para prevenir el abuso de una posición del Gobierno de un empleado”, dijo Cummings, que pidió que se encargara oficialmente a la —ahora ya sí— famosa Oficina de Ética del Gobierno que estudie el caso. El propio Chaffetz, hasta ahora un firme aliado del Gobierno Trump, reconoció que lo que hizo Conway estuvo “mal, mal, mal” y que es “inaceptable”. En vista del colapso de las líneas de esta institución, está claro que los congresistas no son los únicos que tienen interés en que se estudie el caso de Conway, algo que esta oficina hará, según dijo a través de su cuenta de Twitter, la única que no se les había colapsado.

Ante la avalancha de protestas, el portavoz de la Casa Blanca, Sean Spicer, se limitó a decir este jueves que Conway ha recibido “asesoramiento”, sin dar más detalles. La propia Conway mantenía, por una vez, un estricto silencio en las redes sociales. Tampoco Trump ha vuelto a salir a defender a su hija, aunque esa posibilidad siempre está a un tuit de distancia.

 

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >