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Indígenas latinoamericanos se solidarizan con la protesta sioux contra un oleoducto en Estados Unidos

“No se está entendiendo el vínculo espiritual de las comunidades indígenas con la madre tierra”, dice en una entrevista Cándido Mezúa Salazar, que ha viajado a Dakota del Norte

Las protestas de la tribu sioux no sólo cuentan con el respaldo de miles de personas en Facebook. Líderes prominentes de la comunidad indígena latinoamericana han viajado este martes a Dakota del Norte para mostrar su apoyo a la causa de los sioux, que se oponen a la construcción de un oleoducto que planea atravesar la reserva de esta comunidad en el norte de Estados Unidos.

Manifestantes en una carretera de la zona donde se pretende construir el oleodcuto en Standing Rock, Dakota del Norte.
Manifestantes en una carretera de la zona donde se pretende construir el oleodcuto en Standing Rock, Dakota del Norte. AP

“Venimos aquí en representación de las comunidades indígenas de las Américas”, afirma en una entrevista telefónica Cándido Mezúa Salazar, miembro de la junta de la Alianza Mesoamericana de Pueblos y Bosques, al poco de aterrizar en Standing Rock (Dakota del Norte). Salazar ha viajado desde de Panamá, donde es el líder de la comunidad indígena de Embera.

“Los poderes económicos buscan enriquecerse con la construcción de este oleoducto, pero con él se pierde la riqueza de la biodiversidad. El problema es que no se está entendiendo el vínculo espiritual de las comunidades indígenas con la madre tierra y el recurso del agua”, dice Salazar.

Enfatiza el daño medioambiental que causaría la presencia del oleoducto en la zona. Asegura, por ejemplo, que una posible contaminación del río Misuri podría afectar a hasta 80 millones de personas.

El representante panameño visitará este miércoles la reserva de los sioux y liderará un rezo “a la madre tierra” junto con las otras comunidades indígenas y los manifestantes congregados en Standing Rock desde hace más de cinco meses.

Tras un repunte de las tensiones y la detención de 142 manifestantes la semana pasada, ha revivido la disputa entre detractores y partidarios del oleoducto. Activistas medioambientales y grandes organizaciones han defendido la protesta y más de 600.000 personas se han solidarizado con los sioux en Facebook.

La unidad entre los pueblos indígenas de América no es nueva. “Tenemos relaciones históricas entre las comunidades indígenas del Norte, Centro y Sur, y ha habido varias instancias de cooperación entre nuestros pueblos”, afirma Salazar. La más reciente fue en 2014, cuando distintas comunidades celebraron una conferencia en contra del “apoderamiento por parte de gobiernos de las tierras y los recursos naturales que protegen los indígenas”.

Salazar describe la situación de los sioux en Standing Rock como una más dentro de una larga lista de “criminalización a las comunidades indígenas”. “Llevamos años en esta lucha para que se respeten nuestros vínculos con las tierras que cuidamos y se restituyan nuestros derechos”, afirma. El líder tiene fe en que, algún día, las naciones del mundo puedan mostrar mayor respeto por los derechos de las comunidades indígenas del mundo.

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