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Los ministros de Finanzas europeos cierran filas frente a los escépticos

Los países clave de la Unión lanzan mensajes de unidad durante una cumbre en Bratislava

El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaüble,
El ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaüble, EFE

La Unión Europea vive el momento más difícil desde su fundación. La crisis migratoria más importante desde la Segunda Guerra Mundial, los ataques terroristas a ciudades como París, que resumen la esencia del modelo de vida continental, y el auge del populismo que ha añadido al tablero político a partidos de extrema derecha antieuropeos hacen tambalear el proyecto común. El Brexit, la salida de uno de los miembros clave, no hace más que agrandar un pesimismo que se expande al resto de países. Sin embargo, los que se quedan parecen haberse puesto de acuerdo para lanzar un mensaje optimista de cara al futuro.

Los ministros de Economía de los principales países cerraron filas este viernes para combatir el euroescepticismo. "Quiero recalcar que Europa sobrevivirá al Brexit, no tengo la menor duda. Respeto lo que han elegido los británicos pero esto nos va a hacer más fuertes, más unidos", dijo Pierre Moscovici, comisario de Economía de la UE, durante el Globsec Tatra Summit 2016, que se está celebrando estos días en Bratislava.

Las palabras de Mosovici tuvieron el respaldo del todopoderoso Wolfgang Schäuble, ministro de Finanzas alemán. "Podemos estar orgullosos del modelo europeo de integración y tenemos que hacernos cargo de él", señaló en referencia a la crisis de los refugiados, en la que Alemania ha jugado un papel fundamental recibiendo más de un millón de solicitudes de asilo. Como resaltó una funcionaria europea, Vessela Tcherneve, Schäuble tuvo un aire a Churchill al acabar diciendo: "Europa no es perfecta, pero no veo un modelo mejor".

El alemán insistió en que hay forma de ahuyentar la idea de que la Unión es una superestructura burocrática alejada de los problemas reales de la gente, que puede ser útil. "Debemos demostrar que juntos podemos resolver las dificultades mejor que cada uno por separado", recalcó, añadiendo que Europa afronta también retos como es el de las fronteras, la competitividad de su mercado y unas reformas estructurales que ve más necesarias que nunca.

En la conferencia también participaron los ministros Pier Carlo Padoan (Italia), Michel Sapin (Francia) y Peter Kazimir (Eslovaquia), este último en condición de anfitrión. Sapin, cuyos calcetines rosas fueron la comidilla de los asistentes, bajó la euforia reinante al avisar de que los niveles de inversión en la eurozona no habían vuelto a los parámetros previos a la crisis y resaltó que Londres, pese a su divorcio, deberá seguir siendo un motor importante económico.

El miedo de el euroespcepticismo se extienda no es infundado. Una encuesta del think tank británico Demos, Nothing to fear but fear itself?, presentado en el Tatra Summit, muestra que una sensación de incertidumbre y pesimismo se expande por el continente, lo que representa un desafío político y social sin precedentes para los Estados miembros. Los británicos, según la encuesta, son los que mayor desafección sienten por la UE (45%), pero en otros países como Alemania, España y Francia, ha crecido el número de ciudadanos que quieren, al menos, limitar el poder de Bruselas. A Europa le urge mejorar su imagen.