Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Bill Mitchell, el seguidor de Trump más influyente de las elecciones estadounidenses

Un desconocido empresario de Carolina del Norte escribe 270 mensajes al día a favor de Trump

Bill Mitchell, el seguidor de Trump más influyente de las elecciones estadounidenses
AP

Hace un año, nadie sabía quién era Bill Mitchell, un pequeño empresario de Carolina del Norte. Ahora ha sido declarado la persona más influyente de las elecciones al margen de los periodistas y los políticos de la campaña presidencial, según el laboratorio de comunicación del Massachusetts Institute of Technology (MIT).

Mitchell se ha convertido en el seguidor más popular e influyente del candidato republicano Donald Trump a base de escribir mensajes en Twitter en los que aplaude las teorías conspirativas, los insultos y la desconfianza del magnate en el sistema electoral estadounidense. Hace un año, a Mitchell solo lo seguían un centenar de personas en Twitter. Ahora, sus seguidores son más de 109.000.

El empresario, que a raíz de su éxito en las redes ya tiene su propio programa de radio, ha afirmado que “los sondeos son hipótesis y los mítines y la presencia en redes sociales son evidencia empírica”, sugiriendo, como hace Trump a menudo, que la cantidad de asistentes a los mítines de magnate son la prueba real de su éxito y no las encuestas, en las que la demócrata Hillary Clinton no ha perdido el liderato.

En otras instancias, Mitchell opta por difundir las teorías conspirativas que Trump sugiere con frecuencia. “Trump ganará las elecciones a no ser que la campaña de Clinton intente provocar un fraude electoral”, ha escrito. Esta idea, introducida por el republicano en las últimas semanas, tuvo su punto culminante cuando Trump se negó, en el tercer debate presidencial, a garantizar que aceptará los resultados de las elecciones.

El empresario, que escribe una media de 270 tuits al día, también ha comparado al republicano con Jesucristo. No es la primera vez que ocurre en la campaña. El propio Trump bromeó, en una cena la semana pasada organizada por influyentes católicos, que él, al igual que Jesucristo, trabajó de carpintero en su juventud.

Más información