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Turquía bombardea a facciones prokurdas de Siria que avanzaban frente al ISIS

Los turcos aseguran haber matado hasta a 200 milicianos, pero la otra parte reduce las bajas a 15

Un tanque turco regresa de Siria tras los combates con el ISIS cerca de la frontera, en una imagen de archivo. Ampliar foto
Un tanque turco regresa de Siria tras los combates con el ISIS cerca de la frontera, en una imagen de archivo. AFP

Cazas de las Fuerzas Armadas de Turquía han bombardeado posiciones de milicias kurdas y árabes que avanzaban en territorio sirio controlado por el ISIS y al que aspiran también las facciones rebeldes e islamistas del Ejército Libre Sirio (ELS) apoyadas por Ankara. El número de víctimas de los bombardeos turcos varía según las fuentes, pero es de al menos una quincena de milicianos, si bien el mando militar turco asegura haber “neutralizado” hasta a 200 “terroristas” kurdos. Es el último episodio de esta batalla a varias bandas entre socios de la OTAN que está obstaculizando la guerra contra el Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés).

El pasado domingo, los rebeldes sirios conquistaron al ISIS la localidad de Dabiq, amparados por la aviación y la artillería de la operación Escudo del Éufrates, lanzada por Turquía el pasado agosto para crear una zona tapón con la que asegurar su frontera y sus intereses en Siria. El siguiente paso, según anunciaron los rebeldes, sería la toma de Al Bab, la principal localidad de la zona septentrional de la provincia de Alepo todavía en manos de los yihadistas y que está situada en un cruce de carreteras que comunica Alepo con el noreste de Siria.

Sin embargo, las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF), una coalición de grupos rebeldes de diferentes etnias liderado por la milicia kurda YPG, se adelantaron a los planes turcos y esta semana iniciaron una ofensiva desde el cantón de Afrin en dirección a Al Bab, liberando varios pueblos. En Ankara, este ataque no ha sentado nada bien ya que el Gobierno islamista turco considera a las YPG y al principal partido kurdosirio, el PYD, meras extensiones del grupo armado PKK, que libra una cruenta guerra con Turquía desde 1983. Así pues, la aviación turca bombardeó la noche del miércoles al jueves las nuevas posiciones capturadas por las SDF. “Se lanzaron 26 bombas sobre 18 objetivos. Fueron alcanzados lugares utilizados por el PYD/PKK como cuartel, refugio y depósito de armas, así como 9 edificios, un blindado y cuatro vehículos, de los cuales 2 iban armados”, afirmó el mando de las Fuerzas Armadas turcas en un comunicado, en el que señala que “entre 160 y 200 terroristas del PYD/PKK fueron neutralizados”.

Estas cifras han sido desmentidas por la otra parte. El portavoz de las YPG Ferat Xelil afirmó que “la mayoría de los ataques contra los pueblos de Afrin han afectado a civiles” y afirmó que las bajas reales son 4 milicianos de las YPG y 11 del Ejército de Revolucionarios (Jaysh al Thuwar), una milicia árabe antaño encuadrada en el ELS pero que ahora combate junto a los kurdos. “Al atacarnos con misiles y artillería, Turquía está apoyando al ISIS”, afirmó Jaysh al Thuwar en un comunicado.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos ha confirmado estas últimas cifras y añade que se produjeron al menos 24 heridos en los bombardeos turcos sobre los pueblos de Al Hasiya, Um Al Qura y Um Hosh.

Los ataques prosiguieron en la mañana del jueves con ataques de mortero y artillería desde el lado turco de la frontera contra varias aldeas del interior del cantón de Afrin. Según medios kurdos, cerca de un centenar de proyectiles han caído en estas localidades, sin valor estratégico aparente. Los militares turcos se justificaron en que se trató de una operación de castigo tras caer cinco obuses procedentes de Afrin en la provincia turca de Hatay.

Pese a ello, las operaciones de ambos bandos contra el ISIS han continuado y el Ejército turco afirma haber alcanzado con sus bombardeos 42 objetivos de la organización yihadista en las cercanías de Al Bab. Por su parte, las SDF han continuado su avance, con apoyo de la aviación de Estados Unidos, y han tomado el pueblo de Kassar, controlado por el ISIS.

No es la primera vez que Turquía y los kurdos de Siria se han enfrentado militarmente: ya al inicio de la operación Escudo del Éufrates, Washington se vio obligado a mediar para evitar que la confrontación pasase a mayores. Es probable que éste tampoco sea el último enfrentamiento, pues el polémico presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, advirtió esta semana que tras la toma de Al Bab ordenará expulsar a los kurdos de la localidad siria de Manbij. “A partir de ahora, no esperaremos a que los problemas vengan a llamar a nuestra puerta ni esperaremos a que las organizaciones terroristas vengan y nos ataquen”, avisó este miércoles. Este viernes, el titular de Defensa de EEUU, Ash Carter, visitará a Ankara, donde nuevamente tendrá que lidiar con los problemas derivados de la enemistad entre sus dos socios en Siria.

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