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El presidente indonesio apoya la castración para “barrer” el país de pederastas y violadores

Widodo sugiere recurrir a la medicina militar si los médicos del país se niegan a aplicar el castigo

Widodo, a la derecha, saluda a su ministro de transportes, Ignasius Jonan, en Ykarta, en una foto de archivo.
Widodo, a la derecha, saluda a su ministro de transportes, Ignasius Jonan, en Ykarta, en una foto de archivo. REUTERS

Joko Widodo, presidente de Indonesia, defiende la castración química como un método contra los delitos sexuales, especialmente para "barrer" pederastia. Días después de que el Parlamento del país incluyese la pena de muerte entre los castigos para los acusados de violencia sexual contra menores, Widodo ha explicado durante una entrevista a la BBC: "Nuestra Constitución respeta los derechos humanos, pero cuando se trata de crímenes sexuales no puede haber concesiones. Vamos a ser duros y muy firmes, y daremos el máximo castigo por crímenes sexuales. En mi opinión, la castración química, si se aplica de forma consistente, reducirá los delitos sexuales y con el tiempo los barrerá".

El Parlamento indonesio aprobó la semana pasada una nueva legislación que endurece los castigos a los acusados de violencia sexual contra menores, y que también incluye desde la pena de muerte hasta el seguimiento electrónico tras el cumplimiento de la condena.

La reforma fue adoptada pese al rechazo de la mitad del Legislativo y a las objeciones éticas levantadas por asociaciones de médicos. El presidente indonesio advirtió de que, si los médicos se niegan a llevar a cabo la castración, la justicia podría recurrir a médicos militares para realizarlas.

Widodo propuso el cambio legislativo en mayo después de que una niña de 14 años fuera violada en grupo y posteriormente asesinada en una escuela de la isla de Sumatra, al oeste de Indonesia. El suceso provocó manifestaciones de activistas e incendió las redes sociales con llamadas a endurecer los castigos para los delitos de pederastia.

El presidente indonesio también defendió sus medidas contra la corrupción, que calificó como "duras y estrictas". "Nueve ministros, 19 gobernadores, 300 líderes locales, 100 parlamentarios están en prisión por corrupción (...) Seremos consistentes en nuestra dureza para mejorar la situación", señaló.

Widodo fue investido presidente de Indonesia en octubre de 2014, después de ganar las elecciones de marzo de ese año gracias a su imagen de político limpio, reformista y cercano a la población labrada como alcalde de Surakarta y Yakarta.

El mandatario conserva una alta popularidad en el país, pero su imagen en el mundo se deterioró después de que reanudara las ejecuciones de presos condenados por narcotráfico, la mayoría de ellos extranjeros, tras varios años de moratoria de facto.

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