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Israel decide abrir las primeras comisarías en Jerusalén Este tras 10 meses de ola de violencia

La policía solo cuenta ahora con bases en el recinto de la Ciudad Antigua

Un control israelí en Jerusalén del Este, en octubre pasado.
Un control israelí en Jerusalén del Este, en octubre pasado. getty

El Gobierno de Israel reconoce que la zona oriental de Jerusalén, ocupada en la guerra de 1967 y posteriormente anexionada, carece de comisarías de policía, excepto en el recinto amurallado de la Ciudad Vieja. Tras la ola de violencia que desde hace 10 meses ha causado la muerte de 34 israelíes, 4 extranjeros y 219 palestinos (dos tercios de los cuales considerados atacantes por Israel), el ministro de Seguridad Interior, Gilad Erdan, anunció este miércoles la creación de cinco nuevas bases policiales en el este de la Ciudad Santa. “Nuestra soberanía nacional debe ser ejercida también en Jerusalén”, dijo Erdan a la Radio del Ejército.

La comunidad internacional considera a Jerusalén Este, que cuenta con más de 250.000 habitantes, como territorio ocupado, y los líderes palestinos aspiran a instalar en esa parte de la ciudad la capital de un Estado independiente. De hecho, hasta hace 15 años la Autoridad Palestina contaba allí con una sede informal en la llamada Orient House, un centro cultural que fue clausurado por Israel al comienzo de la Segunda Intifada, la ola de violencia registrada entre 2000 y 2005. Precisamente el ministro de Seguridad Interior acaba de prorrogar la orden de cierre de Orient House, según el portal digital informativo israelí Nana10.

Las nuevas comisarías de policía se situarán en los distritos orientales de Ras al Amud, Jabal Mukaber, Silwan, Issawiya y Shur Baher, donde se han registrado incidentes entre agentes y manifestantes durante la última ola de violencia. Estas zonas habitadas por población palestina fueron sometidas durante semanas a un estricto bloqueo por las fuerzas de seguridad hace 10 meses.

El Gobierno israelí prevé incorporar a unos 1.200 policías a las cinco comisarías, de los cuales 200 han sido ya seleccionados, según el ministro Erdan, quien destacó la dificultad para contratar agentes para destinos conflictivos. Las nuevas bases policiales no van a estar implicadas en un primer momento en el mantenimiento del orden público, según el diario Haaretz. La Policía de Fronteras (cuerpo paramilitar), ocasionalmente apoyada por el Ejército, se despliega también en Jerusalén Este.

El proyecto del Ministerio de Seguridad Interior incluye la instalación de centenares de cámaras de vigilancia permanente, según el modelo que ya funciona en las callejuelas de la Ciudad Vieja, donde operan 400 cámaras que cubren el 95% del recinto histórico. Los sistemas de vigilancia por vídeo del tráfico y la línea de tranvía de Jerusalén se integrarán en el sistema policial.