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“Me llamo muerte a los traidores”, dice al juez el detenido por asesinar a la diputada Jo Cox

Thomas Mair ha sido acusado de asesinato, posesión de arma de fuego y daños corporales

Thomas Mair retratado este sábado. por una dibujante del tribunal de Londres.
Thomas Mair retratado este sábado. por una dibujante del tribunal de Londres. REUTERS

“Me llamo muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña”. Así respondió Thomas Mair, acusado ayer formalmente del homicidio de la diputada laborista Jo Cox, cuando la juez le pidió que se identificara. La fiscalía aseguró que el acusado, tras su detención, dijo ser un “activista político” y confirmó que se encontraron en su domicilio panfletos de extrema derecha y racistas, así como recortes de prensa donde aparecía Cox. A cuatro días del crucial referéndum europeo, este domingo se reanuda la campaña, suspendida en duelo por la muerte de la parlamentaria. Políticos de ambos bandos llaman a moderar el tono del debate.

El detenido acudió a la sala esposado a un agente de policía. Lo que suele ser un mero trámite, la primera comparecencia ante la justicia del acusado, se convirtió en algo mucho más insólito cuando la juez pidió al acusado que se identificara y este respondió, en dos ocasiones, “me llamo muerte a los traidores, libertad para Gran Bretaña”. Fueron las únicas palabras que pronunció el acusado durante los 15 minutos que duró la vista. “Dado el nombre que acaba de dar”, dijo la juez, “debe ser visto por un psiquiatra”.

Los abogados confirmaron que se trata de Thomas Mair, de 52 años, vecino de Birstall, en Yorkshire occidental. Mair, en custodia policial desde su detención el jueves a primera hora de la tarde, poco después de la muerte de Jo Cox, fue formalmente acusado de homicidio, daños graves y posesión de arma de fuego. El caso está en manos de la unidad antiterrorista de la fiscalía y ha sido transferido a Londres “dada su especial naturaleza”.

La fiscalía comunicó a la juez que Mair se definió ante la policía como “un activista político” poco después de su detención. Así figura en el atestado policial, que indica que el acusado gritó “esto es por Gran Bretaña” y “mantengamos a Gran Bretaña independiente”, mientras apuñalaba repetidamente y disparaba tres veces a la joven diputada.

La policía confirmó, según recoge la prensa británica, que encontró en el registro a la vivienda de Mair panfletos de extrema derecha y racistas, así como recortes de prensa relacionados con la víctima, diputada por la localidad donde reside el acusado y muy activa en la campaña por la permanencia del país en la UE.

Un grupo pro derechos civiles estadounidense publicó facturas —entre ellas, la de la compra de un manual para fabricar armas caseras— que acreditan que el nombre de Thomas Mair está relacionado con una organización neonazi desde 1999. El hermano del acusado declaró que tenía un historial de enfermedad mental y que, en apariencia, carecía de fuertes convicciones políticas. El retrato que empieza a emerger a partir de los diferentes testimonios es el de un hombre con una doble cara: un ciudadano solitario e introvertido, que cuidaba de los jardines de sus vecinos y visitaba a su madre dos veces por semana, y un extremista dedicado a la lectura de propaganda neonazi.

La campaña del referéndum europeo, suspendida desde el jueves en señal de duelo por la muerte de Cox, volverá a arrancar hoy a medio gas. Políticos de uno y otro bando acudirán a platós de televisión y eventos por todo el país. Mañana, los diputados rendirán un homenaje a quien hasta ayer se sentaba entre ellos. Los distintos partidos han renunciado a disputar el escaño que deja vacante Cox, que seguirá en manos laboristas. Compañeros de la diputada, de diferentes partidos rivales, han secundado una iniciativa para pedir al presidente de la Cámara que les permita sentarse unos con otros, rompiendo la división que separa habitualmente al grupo del Gobierno de los de la oposición.

A solo cuatro días del crucial referéndum, se espera que ambos bandos empleen un tono menos combativo. Políticos de diferentes partidos y países, incluida la canciller alemana, Angela Merkel, han hecho llamamientos a moderar la agresividad de la campaña. El país “necesita hacer una pausa y reflexionar”, dijo el alcalde laborista de Londres, Sadiq Khan. El debate, añadió, no debe quedar empañado “por el clima de odio, veneno, negatividad y cinismo” que lo ha caracterizado hasta la fecha.

Después de dos semanas en que los partidarios del Brexit se colocaban por delante en las encuestas, un sondeo publicado ayer daba una ventaja de tres puntos a los partidarios de permanecer en la UE. El sondeo, realizado por teléfono en los días previos a la muerte de Cox, señalaba que hay un 11% de indecisos.

El primer ministro conservador, David Cameron, y el líder de la oposición laborista, Jeremy Corbyn, lanzaron el viernes un insólito mensaje de unidad al acudir juntos a depositar flores en el sitio donde Jo Cox fue asesinada. Ciudadanos conmocionados siguieron ayer velando el lugar, junto a la plaza del mercado de Birstall, donde la diputada y madre dos hijos fue asesinada cuando volvía de un encuentro público con vecinos.

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