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El espionaje español entra en el debate del ‘Brexit’

La cooperación comunitaria en materia de seguridad afronta nuevas dudas: ¿Europa será más vulnerable al terrorismo si Reino Unido se va?

El primer ministro David Cameron y la laborista Harriet Harman, este lunes en un acto contra el Brexit en Londres. Ampliar foto
El primer ministro David Cameron y la laborista Harriet Harman, este lunes en un acto contra el Brexit en Londres. EFE

En un programa de la BBC el mes pasado, el director de The Spectator, una antigua revista semanal conservadora, dijo que la cooperación en seguridad entre los países de la Unión Europea no servía para nada, entre otras cosas porque los servicios de inteligencia de España eran “un desastre”.

Unos minutos después, el entrevistado en el mismo programa fue Sir John Sawers, jefe del servicio de inteligencia exterior de Reino Unido, MI6, de 2009 hasta 2014. Sawers salió en defensa de sus homólogos españoles. “Contrariamente a lo que se ha dicho, son muy, muy buenos”, declaró.

La seguridad nacional es otro polémico tema más en la batalla de ideas que se está librando de cara al referéndum que se celebrará el 23 de junio sobre la cuestión de la permanencia de Reino Unido en la UE. Igual que en los debates sobre la economía, la soberanía y la inmigración, es prácticamente imposible para un votante de a pie distinguir quién dice la verdad y quién no, quién presenta sus datos sobre la base de hechos reales y quién los selecciona en función de si está a favor o en contra del Brexit, de la salida de Reino Unido de la UE.

Sawers, que votará a favor de la permanencia, encontró en el Centro Nacional de Inteligencia español un arma para apoyar el argumento de que su país se defiende mejor contra el terrorismo islamista, el cibercrimen y otras amenazas potencialmente graves —como la Rusia de Vladímir Putin— dentro de la UE que fuera. El exjefe del espionaje británico repitió en la BBC lo que había escrito en un artículo que ocupó la portada de The Sunday Times: que la agilidad y rapidez con la que los servicios de inteligencia de la UE intercambian información hacen que el continente, Reino Unido incluido, goce de más seguridad. “Salir de la UE nos expondría a más peligro”, dijo.

Dio como ejemplo el caso de uno de los responsables de los atentados terroristas en Bruselas en marzo de este año. “Los franceses nos pasaron sus huellas dactilares y sus datos de ADN en cuestión de minutos. Antes el proceso hubiera durado meses”.

Aunque Sawers cuenta con el apoyo de otras importantes figuras, como un exjefe del servicio de inteligencia interior de Reino Unido, MI5, los militantes proBrexit se le tiraron encima. El actual ministro de Justicia, Michael Gove, respondió que Sawers estaba “completamente equivocado”. El papel que ejerce el Tribunal de Justicia de la Unión Europea ha hecho, según Gove, que los servicios secretos británicos y la policía pierdan agilidad debido a que los jueces tienden a anteponer los derechos humanos a las necesidades prácticas de la seguridad.

Poniéndoselo aún más complicado al votante medio, el jefe del MI6 anterior a Sawers, Sir Richard Dearlove, argumentó en un artículo publicado en marzo que el coste de dejar la UE desde el punto de vista de la seguridad nacional británica sería “bajo”. Siguiendo en la misma línea altiva del director de The Spectator, Dearlove escribió que Reino Unido era “el líder” europeo en cuestiones de inteligencia y seguridad. “Damos mucho más de lo que recibimos”, agregó. “Europa perdería, no Reino Unido, si el Brexit ocurriese”.

Como delatan Dearlove y el director de The Spectator, el motor del movimiento del Brexit es una sensación de superioridad británica respecto al resto del continente. John Sawers, que no comparte esta actitud, habló con EL PAÍS esta semana en el bar de un hotel londinense conocido por haber sido un centro de reunión de espías durante la Segunda Guerra Mundial. Eligió el caso español como ejemplo del valor que tiene para la seguridad de Reino Unido mantener el vínculo con la UE.

Su respuesta a la pregunta de por qué había dicho en la BBC que el CNI era “muy, muy bueno” fue que es uno de los servicios de inteligencia más “admirables” de Europa.

“Su director, Félix Sanz, al que conozco bien, es un funcionario ejemplar tanto como general como jefe de inteligencia”, dijo Sawers. “A nivel operacional, los equipos de los servicios británicos y españoles comparten un gran respeto mutuo. Ambos comparten también una experiencia de décadas combatiendo el terrorismo, lo cual significa que tienen habilidades especiales y una arraigada resiliencia a la hora de enfrentarse a la amenaza actual del terrorismo islámico. Los españoles ayudaron a los servicios de inteligencia británica de manera activa, por ejemplo, cuando nos preparábamos para posibles amenazas contra los Juegos Olímpicos de Londres en 2012”.

Sawers agregó que el sistema europeo de intercambio de datos entre los servicios de inteligencia es un valor no solo en sí mismo, sino también porque ha contribuido a que todos, como en el caso de la relación hispano-británica, se conozcan mejor, creando las condiciones para poder trabajar juntos de manera continua y efectiva.

En términos más generales, Sawers, que fue diplomático de alto rango durante la mayor parte de su carrera, dijo que había dedicado su vida a construir puentes entre las naciones, especialmente los de la UE. “Salir de la UE significaría socavar todo ese trabajo”, dijo. “La UE ha sido la mejor defensa contra el conflicto dentro de Europa durante los últimos 70 años. Cortar ese vínculo nos colocaría ante el riesgo de romper lo que es nuestra mejor opción para mantener la estabilidad y la paz en el continente”.

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