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EE UU levanta el embargo a la venta de armas a Vietnam después de 32 años

El presidente estadounidense Barack Obama anunció la medida durante su visita oficial

Obama durante una conferencia de prensa con el presidente de Vietnam Tran Dai Quang. CARLOS BARRIA REUTERS Quality Producciones

El presidente de EE UU, Barack Obama, se encuentra esta semana en una gira por Asia en la que aspira a cerrar viejas heridas de las guerras que su país ha combatido en el continente. Este lunes dio un paso de enorme importancia simbólica en este sentido: anunció, en una rueda de prensa en Hanói junto al presidente Tran Dai Quang el fin definitivo al embargo de armas a Vietnam que aún persistía desde el fin de la sangrienta guerra entre las dos naciones.

“EE UU levantará por completo la prohibición a la venta de equipamiento militar a Vietnam que ha estado en vigor desde hace cerca de 50 años”, declaró el presidente estadounidense. El anuncio representa una prueba de los enormes progresos que han ido registrando progresivamente las relaciones entre los antiguos enemigos jurados, a los que unen intereses económicos y, sobre todo, de seguridad. Ambos comparten enormes suspicacias sobre la vehemencia cada vez mayor en las reclamaciones territoriales de Pekín en el mar del Sur de China.

Vietnam, que arrastra una complicada relación con China, su principal socio comercial y compañero ideológico —pero contra el que combatió en una breve guerra en 1979—, es hoy día el principal oponente en la región, junto a Filipinas, a las reclamaciones chinas. Pekín y Hanói se disputan las islas Paracel y Spratly, donde este lunes la prensa oficial china publicaba que China planea establecer una base para operaciones de rescate.

Con un ojo puesto en su poderoso vecino del norte, Vietnam ha ido reforzando sus lazos de seguridad con otros países de la zona, como Japón o Australia, y modernizando su armamento, del que Rusia es hasta ahora su principal proveedora. Estados Unidos, por su parte, insiste en que debe garantizarse la libertad de navegación por unas aguas donde pasan anualmente cerca de cinco billones de euros en bienes comerciados, de los que más de un 20% son estadounidenses. Washington ha expresado en varias ocasiones su preocupación por la velocidad a la que China construye islotes artificiales en la zona en disputa. Barcos militares estadounidenses han llevado a cabo varias patrullas cerca de islotes que China considera territorio propio.

Obama ha negado que la decisión de levantar el embargo, que ya se había relajado parcialmente hace dos años para algunos equipamientos de defensa marítima, esté relacionada con la inquietud común hacia China. El fin de la prohibición “no se ha basado en China ni ninguna otra consideración, se ha pasado en nuestro deseo de completar lo que ha sido un largo proceso de avances hacia la normalización en Vietnam”, ha sostenido, según cita Reuters.

Hasta el momento China se ha limitado a declarar, tanto antes como después del anuncio, que espera que la normalización de los lazos entre Washington y Hanói tras el conflicto terminado en 1975 contribuyan a mantener la paz y la estabilidad en la región. "Aplaudimos la normalización del desarrollo de las relaciones entre EE UU y Vietnam", ha subrayado la portavoz del Ministerio de Exteriores en Pekín Hua Chunying.

Estados Unidos aún no ha precisado cuándo o qué armamento prevé vender a Vietnam. Cualquier decisión al respecto se adoptará caso por caso y dependerá, según ha afirmado Obama, de que el régimen comunista mejore su respeto a los derechos humanos, un área donde su historial deja mucho que desear. El viernes pasado, como muestra de buena voluntad, Hanói puso en libertad al sacerdote católico Nguyen Van Ly, detenido durante cerca de 20 años por su trabajo en defensa de las libertades.

Pero el anuncio ya ha suscitado la ira de los defensores de los derechos humanos. Según ha indicado Phil Robertson, subdirector para Asia de Human Rights Watch, la decisión de la Casa Blanca “tira por la borda mucha de la capacidad que quedaba de EE UU para presionar hacia la mejora del respeto a los derechos humanos en Vietnam, y básicamente no ha conseguido nada a cambio”.

Las reuniones de Obama con las autoridades en Hanói también tenían un aspecto económico y comercial. Aunque China es el principal socio comercial de Vietnam, Estados Unidos es el principal comprador de las exportaciones del país del sureste asiático. Entre otros acuerdos anunciados este lunes, la aeronáutica Boeing venderá un centenar de aviones a la compañía aérea de bajo coste VietJet por valor de 11.300 millones de dólares.

La visita de Obama a Vietnam concluirá este miércoles, cuando continuará viaje a Japón para participar en la cumbre anual del G-7, el grupo de países más desarrollados, y, sobre todo, para visitar Hiroshima, donde el 6 de agosto de 1945 Estados Unidos lanzó la primera bomba atómica de la historia. Obama será el primer presidente estadounidense en ejercicio en acudir al Memorial de la Paz de esa ciudad y participar en una ceremonia de homenaje a las víctimas. Aunque el mandatario no tiene previsto pedir disculpas, sí aspira a que su presencia sirva para pasar página sobre un asunto que 70 años después aún suscita fuertes debates.