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Los pueblos indígenas de Perú apenas cuentan con representación política

De los 19 candidatos presidenciales que se presentaron en enero, sólo uno es indígena; existen 55 pueblos reconocidos

Miguel Hilario, de la etnia shipibo, candidato presidencial por el partido Progresando Perú.
Miguel Hilario, de la etnia shipibo, candidato presidencial por el partido Progresando Perú.

Según la Encuesta Nacional de Hogares del Instituto Nacional de Estadística e Informática, cerca del 40% de la población peruana es indígena. El Ministerio de Cultura reconoce la existencia de 55 pueblos: 51 en la Amazonía y cuatro en los Andes. Sin embargo, Su representación en la política es mínima: de los 19 candidatos presidenciales que se presentaron en enero, solo uno es indígena, el economista Miguel Hilario —de la etnia shipibo—, y una incluye la agenda de estos pueblos en su plan de Gobierno, la izquierdista Verónika Mendoza. Hasta 2011, nunca hubo un congresista indígena: Eduardo Nayap por el departamento de Amazonas.

Miguel Hilario, del partido Progresando Perú, apenas ha recibido atención durante la campaña hasta que este martes se sortearon las parejas para el debate de este domingo: le tocará polemizar con la favorita en los sondeos de cara a las elecciones del 10 de abril, Keiko Fujimori, de la formación Fuerza Popular.

En 2006, Perú creó la llamada cuota nativa, que insta a las organizaciones políticas a incluir a un 15% de indígenas en sus listas de candidatos para consejeros regionales y para regidores (concejales) de las municipalidades. En las elecciones regionales y locales de 2014, la autoridad electoral dispuso que en 95 provincias de 18 regiones se aplicara la cuota nativa, un número mayor que en 2010. “Pero no hay política de acción afirmativa electoral en la dimensión nacional, por eso tienen problemas en ser representados”, explica Maritza Paredes, socióloga y autora del libro Representación política indígena: un análisis comparativo subnacional. “El principal problema es el económico: si un candidato no tiene plata, no entra en la lista: y las comunidades de la Amazonía son más pobres que las andinas”, agrega.

La investigadora señala que el viceministerio de Interculturalidad ha trabajado en una propuesta que sugiere que en las elecciones generales haya un número de escaños en el Congreso que deban ser ocupados por indígenas.

El libro de Paredes destaca que, a diferencia de Bolivia y Colombia, donde el voto universal existe desde 1952 y 1936, Perú retiró el voto para los iletrados en 1896 y lo restableció en 1979. “La sostenida exclusión de los analfabetos por casi un siglo llevó a que la participación indígena en la vida política solo se incrementara a medida que más indígenas se iban volviendo alfabetos”, explica la socióloga. En el tiempo en que los indígenas analfabetos perdieron el derecho al voto, un 58% de los peruanos eran de origen indígena, añade. Paredes hace notar que “la exclusión política es solo una dimensión de la prolongación de la desigualdad étnica”.

Único congresista

“La representatividad indígena no existe”, comenta el congresista y pastor evangélico Eduardo Nayap, de la etnia awajún-wampis, en su despacho en Lima: es el único indígena amazónico de los 130 parlamentarios.

“En 2011 pusieron muchos peros a mi participación, pero logré inscribirme por el padrinazgo de alguien de arriba [el gobernante Partido Nacionalista Peruano]. Postulé con el número tres por Amazonas; por este departamento solo ingresan dos congresistas”, recuerda.

Un destacado líder awajún es candidato al Congreso por Amazonas, en la lista del Frente Amplio, de la candidata Mendoza.

Sin dinero para pagar la publicidad

Eduardo Nayap asegura que durante su campaña no pudo pagar la publicidad en radios o televisión. “No tuve nunca una entrevista, no tuve ninguna pinta en las paredes, ni regalé camisetas, gorros. Pero armé una estrategia de visitar casa por casa: donde me conocían, el pueblo mío no me cobraba por dormir o comer, solo gastaba en el combustible”.

“Es muy difícil que un solo indígena pueda hacer un buen trabajo si no está apoyado por otros. Me pasa a mí. El pueblo indígena no siempre ha estado de moda en el ámbito político”, afirma.