Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Libia ya tiene tres Gobiernos

La ONU retira la legitimidad a Tobruk y se la otorga a otro de "unidad nacional", en Túnez

Miembros de una fuerza leal al Gobierno de Tobruk, en Bengasi.
Miembros de una fuerza leal al Gobierno de Tobruk, en Bengasi. REUTERS

Libia cuenta desde esta semana con tres Gobiernos incompatibles entre sí. Uno tiene su base en Trípoli y está formado por un grupo de partidos en su mayor parte islamistas que acaban de aprobar una ley con la que se propinará 80 latigazos a quienes consuman alcohol. El otro se encuentra exiliado en la ciudad libia de Tobruk y gozaba hasta ahora del reconocimiento de la comunidad internacional. Y el tercero en discordia es el que la ONU ha impulsado sin conseguir la aprobación ni de Trípoli ni de Tobruk.

Este último Gobierno, llamado de "unidad nacional" contará con el respaldo de la ONU y de las principales potencias de Occidente. Pero su fuerza sobre el terreno libio es muy limitada. De entrada, el Ejecutivo de Trípoli ya ha advertido que no entregará Libia a un "Gobierno marioneta de los poderes coloniales". Sin embargo, el Consejo de Seguridad de la ONU reafirmó el lunes en un comunicado que el Gobierno "de unidad" debería tener su sede en Trípoli, una vez que se "hayan tomado medidas para garantizar su seguridad". Así que, el choque de trenes en Libia parece garantizado.

La creación de un Gobierno de unidad era lo que la comunidad internacional estaba esperando para plantearse la intervención en Libia contra el Estado Islámico, cada vez con mayor presencia en el país y más amenazante sobre el control de la industria petrolera.

No obstante, para muchos observadores internacionales, como los miembros del prestigioso centro de análisis International Crisis Group, la ONU ha pecado de precipitación en todo el proceso de paz. Para estos analistas, se precipitó el entonces enviado especial de la ONU, Bernardino León, al formar el pasado 17 de diciembre un Consejo de Presidencia que no contaba con el respaldo suficiente ni en Trípoli ni en Tobruk. Y se precipita ahora el sucesor de León, el alemán Martin Kobler, al propulsar un Gobierno sin el suficiente respaldo sobre el terreno.