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Al menos 23 personas mueren en un atentado suicida en Pakistán

Los talibanes se atribuyen el ataque a una oficina gubernamental en el noroeste del país

Una víctima del atentado suicida de Pakistán Ampliar foto
Un grupo de paquistaníes transportan a una víctima del atentado suicida de este martes en la ciudad de Mardan. AFP

Un atacante suicida atentó contra una oficina del Gobierno en Pakistán este martes, matando al menos a 23 personas e hiriendo a más de 70, informaron las autoridades locales. Una facción de los talibanes se atribuyó la responsabilidad del ataque a una sucursal de la Autoridad Nacional de Base de datos y Registro (Nadra), que emite tarjetas oficiales de identificación, en la ciudad noroccidental de Mardan, a dos horas de la frontera con Afganistán. "Un atacante suicida en una motocicleta cargada de explosivos atentó contra la oficina de Nadra en Mardan, donde había un gran número de personas de pie en las filas", declaró el agente de policía Naeem Khan.

Al menos 23 personas murieron y 78 fueron heridas, 28 de ellas de gravedad, afirmó Bilal Ahmad Faizi, portavoz del servicio de emergencias Rescue 1122. Un empleado de Nadra, Mohammad Tariq, estaba dentro cuando escuchó una gran explosión fuera de las oficinas. "Todavía estamos dentro y la policía y los servicios de rescate están haciendo su trabajo", declaró el funcionario.

Jamaat ur Ahrar, una facción pakistaní de los talibanes que lucha para derrocar al Gobierno y establecer la sharia, se adjudicó la responsabilidad. Un portavoz de la organización terrorista, Ehsanullah Ehsan, aseguró que la oficina era parte del "Estado pagano de Pakistán" y que, por lo tanto, era un objetivo legítimo. "Si Dios quiere, apuntaremos a todas las organizaciones pakistaníes que son directa o indirectamente parte de esta guerra", advirtió Ehsan en un comunicado.

Los talibanes pakistaníes controlaban extensiones de territorios remotos en el noroeste, pero una serie de ofensivas militares que comenzó en 2009 los ha empujado de nuevo en unos pocos reductos. Durante el último año, ha habido menos ataques de milicianos en pueblos y ciudades en comparación con anteriores, pero los talibanes siguen siendo una amenaza poderosa.

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