Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Italia enviará 450 soldados a Irak para proteger del ISIS la presa de Mosul

El Gobierno de Renzi ya dispone de 800 militares en la zona

Los soldados blindarán los trabajos de reparación encomendados a una empresa italiana

El primer ministro italiano, Matteo Renzi, este miércoles en Roma.
El primer ministro italiano, Matteo Renzi, este miércoles en Roma. EFE

Italia se dispone a enviar unos 450 soldados a Mosul, la tercera ciudad de Irak y uno de los principales bastiones del llamado Estado Islámico (ISIS, por sus siglas en inglés), para proteger la reparación de una presa hidráulica por parte de una constructora italiana. “Nuestros militares no irán a combatir”, ha asegurado el jefe del Gobierno, Matteo Renzi, “pero si no se pone en funcionamiento la presa se podría producir un gran desastre ambiental”. Italia ya tiene desplegados 800 militares en la zona.

La reparación y protección de la presa Chambarakat —por un tiempo llamada de Sadam— tiene una doble importancia. Por un lado, sus 11 kilómetros cúbicos de capacidad máxima son indispensables para proporcionar agua y electricidad a los 1,7 millones de habitantes de Mosul. Por otro, su caída en poder del ISIS podría convertirla en una gran amenaza para el norte de Irak. Su eventual destrucción, como señala la prensa italiana, podría provocar una “bomba de agua” con capacidad de destruir Mosul y llegar incluso hasta Bagdad. De hecho, durante algunas semanas del verano de 2014, los islamistas lograron el control de la presa y colocaron una bandera negra sobre la inmensa construcción de cemento. Dada la peligrosidad de la situación, una ofensiva conjunta del Ejército iraquí y los ­ Peshmerga —las milicias kurdas— con apoyo de la aviación estadounidense logró recuperarla.

Hasta ahora, Italia ha conseguido resistirse a las presiones de Estados Unidos para que participe en los bombardeos directos sobre posiciones del ISIS, alegando que sus tropas ya contribuyen desde el punto de vista logístico —abastecimiento en vuelo de los cazabombarderos aliados, drones de reconocimiento y entrenamiento de tropas— y cultural, a través de bolsas de estudio y apoyo económico a escuelas y museos.

La ministra italiana de Defensa, Roberta Pinotti, ha insistido en que los soldados italianos "no van a la guerra", sino a proteger "el trabajo de otros italianos" —los operarios de la empresa Trevi, de Cesena— que van "a prestar una contribución importante para el futuro de Irak".

Los 800 soldados italianos que ya se encuentran en Irak se distribuyen entre Erbil —en el Kurdistan iraquí— y Bagdad, y su cometido principal es el adiestramiento del Ejército de Irak. De ahí que será la primera vez que las tropas italianas se acerquen tanto a una zona controlada por el ISIS. Ni el primer ministro ni la titular de Defensa niegan que la operación es delicada, pero resaltan que contarán con el apoyo de las tropas estadounidenses.

En Italia no ha pasado inadvertido que el presidente de EE UU, Barack Obama, ha citado expresamente la contribución italiana en la lucha contra el ISIS durante su último mensaje de advertencia tras la reunión del Pentágono.