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Passos Coelho mantiene la austeridad pese a la mayoría de izquierda

El Ejecutivo portugués conservador, en minoría, aprueba continuar con los recortes

Pedro Passos Coelho
El primer ministro portugués, Pedro Passos Coelho, en su toma de posesión el 30 de octubre. AP

El Gobierno portugués ha aprobado en su primer consejo de ministros ejecutivo medidas para continuar en 2016 con los recortes en los salarios públicos, a pesar de que dentro de cinco días la mayoría de izquierdas provocará su dimisión.

El primer ministro Pedro Passos Coelho se ha negado a enviar a Bruselas el presupuesto para 2016, tal como exigen las normas europeas, alegando que lo debe hacer el futuro Gobierno, sin embargo, sí que ha decidido prorrogar los recortes salariales de la función pública y la sobretasa del IRS. Ambas medidas serán eliminadas, en sucesivos tramos, por el Gobierno socialista si, como han anunciado, logran el apoyo parlamentario del Bloco de Esquerda y del Partido Comunista.

"De no tomar estas medidas, el agujero presupuestario sería de 1.500 millones de euros", ha declarado la ministra de Finanzas, Maria Luís Albuquerque, al término del Consejo de Ministros. El Gobierno del PSD-CDS ha cumplido con lo decía en su programa electoral, es decir, continuar con los recortes, pero aliviándolos. Así la sobretasa del 3,5% sobre los rendimientos se rebaja al 2,6%, y los cortes a los salarios de los públicos continúan, pero se rebajan un 20% por año (el programa del PS prometía el 50% y el Bloco su anulación en 2016). También se suaviza la contribución extraordinaria de solidaridad que grava a los que reciben pensiones de más de 4.611 euros (baja del 15% al 7,5%).

"Todas las medidas que hemos tomado", añadió la ministra, "figuran en el programa de estabilidad y suponen un alivio a las medidas de austeridad que tenemos". Estas medidas deberán ser debatidas en el parlamento el 20 de noviembre, lo que obligará a tomar postura al PS, que también firmó con las autoridades europeas el Tratado Presupuestario.

Mientras el acuerdo del PS con el Bloco parece cerrado, el Partido Comunista exige ya que el salario mínimo se suba de 505 euros a los 600

El lunes, día 9, el Gobierno, que cuenta con 107 diputados sobre 230 y que tomó posesión hace una semana, presentará su programa político ante la Asamblea de la República. Tanto PS (86 diputados) como PC (17) y Bloco (19) han anunciado que votarán en contra, con lo cual cesará automáticamente el Gobierno y se mantendrá en funciones hasta que el presidente de la nación encargue el ejecutivo al PS.

La tensión entre la coalición de centro-derecha PSD-CDS y la mayoría de izquierdas también llega a las filas socialistas y comunistas. En el caso del PS, el eurodiputado Francisco Assís había anunciado para el sábado una reunión de los críticos con la línea de António Costa, pero Costa la abortó al convocar para el mismo día la reunión de su Comisión Nacional. Assís ha contraatacado y adelanta al viernes su encuentro con los críticos.

En el caso del PC, mantiene sus reticencias al pacto con el PS, con exigencias inmediatas como la subida del salario mínimo de los actuales 505 euros a los 600. Aunque se da por segura su apoyo al Gobierno socialista, también se contempla su estrategia de romper antes de las elecciones municipales y así ir libre de esa presunta responsabilidad gubernativa, a la vez que se distanciaría del Bloco de Catarina Martins, su gran preocupación, pues se disputan el mismo espacio electoral.

Las discrepancias entre esta mayoría de izquierdas ya se podrá evidenciar en el debate parlamentario de la próxima semana, cuando se presente la moción de censura al Gobierno de los 11 días. El socialista António Costa pretendía una moción conjunta con el Bloco y PC, para escenificar la unión y estabilidad de las izquierdas, pero el PC insiste en presentar una propia.

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