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Un historiador marroquí, en huelga de hambre porque no puede salir del país

El ministerio del Interior impidió a Maati Monyib asistir a congresos en España y Noruega

Maati Monjib, a Moroccan professor of political history and African studies at the University of Rabat, rests in his home after he was released from hospital in Rabat October 14, 2015. Monjib, who went on hunger strike a week ago, protesting against a travel ban and police harassment, has collapsed and is in hospital, members of his support committee said on Wednesday. Picture taken October 14, 2015.  REUTERSStringer
Maati Monjib, a Moroccan professor of political history and African studies at the University of Rabat, rests in his home after he was released from hospital in Rabat October 14, 2015. Monjib, who went on hunger strike a week ago, protesting against a travel ban and police harassment, has collapsed and is in hospital, members of his support committee said on Wednesday. Picture taken October 14, 2015. REUTERS/Stringer REUTERS

El historiador marroquí Maati Monyib cumplió este viernes su undécimo día de huelga de hambre en protesta por la decisión del Ministerio del Interior de Marruecos de prohibirle salir del país. Monyib emprendió a principios de octubre tres jornadas sin alimentarse, después de que las autoridades le impidieran asistir a un congreso en Barcelona. El pasado 8 de octubre el intelectual volvió a ponerse en huelga después de que se le prohibiera viajar a la localidad noruega de Lillehammer para asistir a una conferencia internacional sobre periodismo.

Los amigos e intelectuales afines a Monyib han creado un comité de apoyo para denuncian ante la prensa internacional el “acoso” que sufre Monyib por parte del Gobierno, a causa de su "activismo" en la prensa internacional. Monyib dirige la asociación Freedom Now, y la Asociación Marroquí de Periodistas de Investigación. El pasado domingo el diario The New York Times informaba de la situación de Monyib y de otros periodistas en un artículo titulado: El Gobierno emprende medidas contra periodistas y activistas.

El Ministerio del Interior informó esta semana en un comunicado que la prohibición de salir que pesa sobre Monyib se debe “una orden judicial por irregularidades financieras cuando gestionaba el Centro Ibn Rochd de estudios de comunicación”. Sion Assidon, miembro del comité de apoyo a Monyib, ha explicado que el historiador no gestionaba las finanzas del Centro. “Y aunque así fuera”, añade, “eso no justifica la prohibición de abandonar el territorio, porque entonces habría cientos de marroquíes que no podrían viajar afuera”.

Maati Monyib perdió el conocimiento el pasado lunes y tuvo que ser ingresado en un hospital. Salió el miércoles, pero decidió continuar la huelga a pesar de su delicado estado de salud. “La familia y los amigos”, comentó Sion Assidon a este diario, le han intentado convencer para que abandone la huelga "porque él padece azúcar y su vida corre peligro, pero él insiste en mantenerla”.

El ministro de Justicia marroquí, Mustafá Ramid, prometió esta semana que haría gestiones para solventar la situación, pero la decisión no depende solo de Justicia sino del Ministerio del Interior.

El director del semanario marroquí Tel Quel, Abdelilá Tourabi, lanzaba en su portada de este viernes -en la que aparece una foto del rey, Mohamed VI- una dura crítica contra la política de Palacio, al que acusa de acometer los actos más “incomprensibles e irracionales” contra asociaciones y militantes que no comparten sus puntos de vista. Esos actos, según Tourabi, provocan una pobre imagen de Marruecos en el exterior que empañan los esfuerzos que hace el Estado en su “camino sereno” hacia la democracia.

El pasado julio el periodista Ali Lmrabet inició una huelga de hambre en la ciudad suiza de Ginebra, sede del Consejo de Derecho Humanos de la ONU, para protestar porque las autoridades de su país se negaban a otorgarle una tarjeta de residencia en Marruecos, indispensable para fundar un semanario, como pretende Lmrabet. El periodista abandonó la huelga cuando le prometieron que la situación se solventaría.