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Trump puede ser el mejor aliado de los demócratas, según un estudio

Un informe señala que aumenta la distancia entre el Partido Republicano y la comunidad hispana

Donald Trump en un acto electoral en Richmond (Virginia), el 14 de octubre de 2015.
Donald Trump en un acto electoral en Richmond (Virginia), el 14 de octubre de 2015. AFP

Cada propuesta, cada declaración polémica o salida de tono convierten a Donald Trump en un bumerán contra su partido, y en una ventaja para sus adversarios demócratas. Esta es la conclusión a la que ha llegado un informe presentado este viernes por el think tank The Hispanic Council sobre la influencia de Trump en la campaña presidencial de Estados Unidos y sus efectos en el voto hispano. El estudio señala que va aumentando la distancia entre los republicanos y la comunidad hispana, que representa más del 14% del electorado y fue clave en la reelección de Obama en 2012.

“La campaña sigue abierta, pero Trump con su estilo gamberro se está convirtiendo en el mejor aliado del partido demócrata, entre otras cosas porque aumenta la distancia entre el partido republicano y la comunidad hispana”, ha remarcado el embajador Javier Rupérez, uno de los ponentes en la presentación del informe. Rupérez ha destacado que la actitud provocadora de Trump, así como sus polémicas han tenido como efecto el debilitamiento del partido, que ahora se encuentra frente a un peligroso “dilema” entre proponerse como “partido anti-inmigración, que le condenaría al fracaso, o ser el defensor de las minorías”.

Trump, que no tiene competidores en cuanto a capital, ha declarado estar dispuesto a gastar más de 1.000 millones de dólares en su campaña. Los analistas no descartan, además, que aunque perdiera la pugna con sus contrincantes republicanos estaría dispuesto a presentarse como independiente, como hizo el multimillonario Ross Perot en 1992. Elecciones estas que ganó Bill Clinton. “Trump habla por titulares y si puede va por libre”, ha explicado el director de El Tiempo Latino, Alberto Avedaño, quien ha recordado que una victoria del magnate en las primarias, aunque anómala, no puede descartarse, porque “no hay que olvidar que las primarias no son representativas de cómo es Estados Unidos, puesto que ahí vota solo una minoría de militantes, muchas veces los más radicales o convencidos”.

La influencia del voto hispano

El estilo provocador de Trump puede atraer a los republicanos más radicales, pero también contribuye para alejar el Grand Old Party de la comunidad hispana en Estados Unidos. La posición del magnate con relación a temas como los inmigrantes indocumentados, que alcanzan la cifra de 11 millones de personas, y la población mexicana (el grupo mayoritario entre los hispanos) obliga a los otros candidatos del Partido Republicano a repensar sus posiciones para obtener alguna ventaja al conquistar el cada vez más relevante voto hispano.

En las elecciones presidenciales de 2012, 23,3 millones de hispanos tenían el derecho a votar, pero solo 12 millones acudieron a las urnas. Sin embargo, el número de “hispanounidenses” con derecho a voto viene aumentando desde los años noventa, así como su tasa de participación, señala el informe. La población latina en Estados Unidos crece a un ritmo mucho mayor que el resto del país. En 2025, uno de cada cuatro habitantes estadounidenses será de origen hispano.

Esa enorme comunidad tendrá una gran influencia sobre las políticas que el próximo presidente deberá implantar en los ámbitos de economía, salud, educación y, principalmente, inmigración. Por eso, la actitud polémica de Trump puede beneficiar a los candidatos republicanos de origen hispano como Marco Rubio y Ted Cruz, o candidatos muy relacionados a esa comunidad, como es el caso de Jeb Bush, casado con una mexicana. “Trump no es una opción real para lo que Estados Unidos es hoy”, concluye el embajador Javier Rupérez.

Las cifras de la campaña

La principal favorita entre los demócratas, Hillary Clinton, ha recaudado para su campaña 28 millones de dólares, mientras que el más izquierdista Bernie Sanders, 26 millones. Entre los republicanos, el afroamericano Ben Carson ha recogido 20 millones de dólares, y Jeb Bush y Carly Fiorina, 13 y seis millones, respectivamente. Carly Fiorina, una candidata cuyo estilo está en las antípodas de Trump, podría convertirse en una “figura emergente” en las primarias, según ha señalado el embajador Rupérez.

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