Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

La ONU propone a Libia un Gobierno único de transición

El Ejecutivo deberá ser refrendado por los dos Parlamentos del país y tendría un mandato de hasta dos años

El enviado especial de la ONU para Libia, Bernardino León
Bernardino León, enviado especial de la ONU para Libia. AP

Después de muchas idas y venidas a lo largo de un año, la ONU ha escuchado las peticiones de las dos Gobiernos enfrentados en Libia y les ha ofrecido un Gobierno provisional de transición compuesto, en principio, por seis miembros. El Ejecutivo deberá ser ahora refrendado por los dos Parlamentos de Libia, el de Trípoli (que legisla sobre la mayor parte del país, aunque no está reconocido por la comunidad internacional), y el de Tobruk, que apenas tiene influencia sobre un 20% del territorio, pero goza de legitimidad internacional.

El Gobierno de unidad tendría un mandato de un año, aunque podrá prorrogarse a dos. Y estará compuesto, siempre que los dos Parlamentos libios den su visto bueno, por seis miembros. El primer ministro será Faiez Serag, perteneciente al Parlamento de Tobruk, aunque con estrechos vínculos con Trípoli. Habrá además tres vice primeros ministros y dos ministros.

El español Bernardino León, el enviado especial de la ONU encargado de auspiciar el acuerdo, se mostró razonablemente satisfecho. Llevaba varios meses advirtiendo a las partes de que el tiempo se agotaba, que la situación en Libia es insostenible, que el Estado Islámico se aprovecha de la fractura y el caos resultante y gana cada vez más terreno. León ha ido ofreciendo a las partes implicadas fechas límite para firmar que los gobiernos de Trípoli y Tobruk iban convirtiendo en papel mojado.

Hasta que por fin, este jueves, pasadas las once de la noche, en la ciudad marroquí de Sjirat, Bernardino León pudo anunciar el acuerdo. Ha sido muy difícil alcanzarlo y tal vez sea más difícil aún hacerlo respetar. Cuando los diplomáticos extranjeros presentes en Sjirat felicitaban a León él prefería mostrarse cauto: "Hasta que no aprueben este Gobierno en Libia no podremos cantar victoria", decía.

León daba por sentado que, una vez que se conocieran en Libia los nombres, habría mucha gente descontenta. "Siempre hay quien piensa que el Gobierno podría ser mejor", decía. En Trípoli, el Congreso Nacional General (CNG), órgano no reconocido por la Comunidad Internacional, renunció esta semana a presentar ningún candidato para el gobierno de unidad. No fue ninguna sorpresa que a la mañana siguiente el Gobierno propuesto por la ONU fuese acogido en Trípoli con frialdad.

Ahora, la labor de la ONU consistirá en convencer a los principales representantes del Congreso Nacional General, de Trípoli, de que ésta es la mejor opción para salir del conflicto en que se encuentra el país. Bernardino León cuenta con el apoyo expreso de toda la comunidad internacional. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, se ha apresurado esta mañana a instar a los dos Gobiernos libios a que ratifiquen la propuesta de la ONU. La Unión Europea ha recordado que ofrecerá una ayuda inmediata de 100 millones de euros al futuro gobierno. Pero toda esa ayuda internacional puede resultar insuficiente para lograr el apoyo de Trípoli a la propuesta de la ONU.

 

 

 

Más información