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La llegada de Edward Snowden a Twitter desata la polémica

George E. Pataki, aspirante republicano a la presidencia de EEUU, pide que le cierren la cuenta

Edward Snowden en Twitter
Perfil de Edward Snowden en Twitter. AFP

“Antes trabajaba para el gobierno, ahora lo hago para el público. Director de @freedomofPress”, en sólo dos líneas, así se define Edward Snowden en Twitter. El exagente acaba de estrenar cuenta en la red social. En menos de 24 horas ha superado el millón de seguidores. Sólo sigue a la NSA, su antiguo empleador, la Agencia Nacional de Seguridad.

Para contar con una cuenta tan especial, su apellido, @snowden, no es casualidad. Twitter protege algunos perfiles, muchos de ellos nombres propios, que después usan sus empleados o personas cercanas al servicio. En esta ocasión no han confirmado nada al respecto, pero sí resulta esclarecedor que el perfil nazca verificado. Esta fórmula sirve para dar difusión y credibilidad a los perfiles.

George E. Pataki, exgobernardor de Nueva York, y aspirante a la Casa Blanca, ha sido la voz discordante más reconocida. A través de un tuit pide que se le cierre la cuenta. “Twitter es una gran empresa americana que no debería prestar su plataforma a traidores y terroristas. Jack, cierra el perfil de Snowden hoy mismo”, reclama.

Jack Dorsey, cofundador de Twitter y consejero delegado interino desde el mes de julio, hizo todo lo contrario: “Bienvenido a Twitter”. Esa fue su respuesta al primer envío del exfuncionario: “¿Me podéis oir ahora?”.

No quedó ahí, sino que retuiteó un mensaje de la cuenta principal de Twitter, que se ha compartido más de 10.000 veces con un gráfico animado, donde se muestra la explosión que ha generado en Internet el estreno de Snowden en todo el mundo.

Pataki, miembro del partido republicano ha acusado al hombre que alertó de las técnicas de seguridad de ser un enemigo de su país: “Alguien que pone en riesgo a los americanos, un traidor que se esconde en Rusia, tendría que estar entre barrotes”.

Ante la polémica, Snowden ha tirado de ironía: “Mientras tanto, miles de personas en Fort Meade, se acaban de abrir Twitter”.