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Rohani, dispuesto a hablar con quien haga falta para lograr la paz en Siria

El presidente de Irán antepone el cese de la violencia al futuro de Bachar el Asad

El presidente iraní, Hasán Rohaní, a su llegada a la reunión anual de la Asamblea de Expertos en Teherán (Irán), el 1 de septiembre de 2015.
El presidente iraní, Hasán Rohaní, a su llegada a la reunión anual de la Asamblea de Expertos en Teherán (Irán), el 1 de septiembre de 2015.

Irán está dispuesto a sentarse a negociar con cualquier país del mundo para debatir la paz en Siria. Tal ha sido el mensaje que el presidente iraní, Hasan Rohani, ha transmitido este martes durante una conferencia de prensa conjunta con su homólogo austriaco, Heinz Fischer, de visita en Teherán. Rohani ha precisado sin embargo que no es el momento de hablar de la democracia en ese país, dando a entender que el futuro de Bachar el Asad debe dejarse para cuando se haya logrado estabilizar la situación.

“Nos sentaremos en cualquier mesa con países de dentro y de fuera de la región”, ha respondido el presidente iraní a una pregunta sobre si su país podría negociar sobre Siria con sus adversarios Arabia Saudí y Estados Unidos.

Sus palabras adquieren un especial relieve en un momento en que el mundo vuelve a prestar atención a Siria ante la oleada de refugiados que están llegando a Europa. Irán es, junto con Rusia, el principal apoyo internacional del régimen de Bachar el Asad, cuya retirada del poder consideran imprescindible para la paz tanto los países occidentales como la mayoría de los árabes.

Ese enconamiento ha bloqueado hasta ahora todas las conferencias internacionales para buscar una salida. Pero desde la firma del acuerdo nuclear entre Irán y las seis grandes potencias el pasado julio, se ha esperado que un Irán menos acosado internacionalmente se mostrara también más constructivo. No obstante, Rohani ha dejado ver cuáles son los límites a su flexibilidad.

“¿Es el momento de hablar de democracia en Siria?”, ha preguntado retóricamente antes de responderse que cuando “millones de personas se han visto desplazadas de sus hogares y cientos de miles muertas (…) el primer paso, antes de hablar de grupos de oposición o que apoyan al Gobierno, es frenar el derramamiento de sangre y garantizar una mínima seguridad para que la gente pueda regresar a sus casas”. “Solo entonces podremos hablar del futuro de Siria, de la democracia y de elecciones”, ha defendido.

El presidente iraní también ha subrayado que ese futuro tiene que ser construido por los propios sirios a través de las urnas. “Ningún país extranjero puede o debe decidir sobre el futuro de Siria”, ha subrayado a la vez que hacía un llamamiento a Europa y a los vecinos árabes para encontrar una solución. “Si un día Siria es más seguro, beneficiará a toda la región y al mundo”, ha concluido.