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Netanyahu califica de “error histórico” el pacto de las potencias con Irán

Israel no se siente vinculado con el acuerdo y se reserva del derecho a defenderse

Benjamín Netanyahu reunió este martes de emergencia al Gabinete de Seguridad israelí para analizar el pacto nuclear de Irán con las grandes potencias. “Es un enorme error histórico”, calificó el primer ministro el acuerdo alcanzado en Viena. “Israel no se siente vinculado con sus términos, porque Irán sigue buscando nuestra destrucción. Seguiremos defendiéndonos por nosotros mismos”.

Después de alertar durante años del peligro del rearme atómico iraní, su principal aliado, Estados Unidos, no ha compartido esa visión apocalíptica. El presidente Barack Obama telefoneó a Netanyahu para explicarle los pormenores del acuerdo, y el jefe de Gobierno israelí le aseguró que veía amenazada la seguridad del Estado judío.

“Teherán ha recibido la señal de vía libre para obtener armas atómicas”, había proclamado el primer ministro en Jerusalén mientras se oficializaba el acuerdo en Viena. “Hemos estado comprometidos hasta ahora para impedir que Irán logre el arma atómica, y ese compromiso se mantiene a toda costa”, advirtió

La mayor parte de la sociedad israelí opina que un Irán con capacidades nucleares constituye una amenaza para la supervivencia del Estado Judío. “Ahora [el régimen de Teherán] va a obtener cientos de miles de millones de dólares [tras el levantamiento de las sanciones] para proseguir su política de agresión y terror en Oriente Próximo”, sentenció Netanyahu, en alusión a los lazos de la República Islámica con el brazo armado de Hamás en Gaza y la guerrilla de Hezbolá en Líbano.

El Gobierno de Netanyahu lleva preparándose desde hace tiempo para jugar la baza de la influencia de la comunidad judía norteamericana ante el Congreso de EE UU, que tendrá que revisar y dar su visto bueno al acuerdo de Viena, con la vista puesta en el horizonte de las elecciones de 2016. Si fracasa su estrategia en el Capitolio, al jefe del Gobierno israelí siempre le quedara la opción de exigir a Washington “compensaciones” en materia de armamento para mantener la superioridad tecnológica del Ejército israelí.

El líder de la oposición, el laborista Isaac Herzog, considera “inconcebible” que Israel no haya podido hacer oír su voz en las negociaciones de las grandes potencias con Irán. “Es un fracaso personal de Netanyahu, que antepuso sus intereses electorales a las relaciones con EE UU y la seguridad de Israel”, argumentó el líder del centro izquierda en referencia al discurso que el primer ministro pronunció en marzo, poco antes de las recientes elecciones israelíes, ante el Congreso de EE UU contra un pacto nuclear con Irán en un claro desafío al presidente Obama. “Se mire como se mire, se trata de un fracaso de Netanyahu, que desde hace 20 años se ha presentado ante la opinión pública israelí como el líder que iba a bloquear el programa nuclear iraní”, argumento por su parte el columnista del diario Maariv Ben Caspit.

La viceministra de Exteriores, Tzipi Hotovely, calificó sin matices el acuerdo como una “rendición histórica de Occidente ante un eje del mal encabezado por Irán”. “El mundo libre ha dado legitimidad a la vía del terrorismo”, tronó por su parte el titular de Defensa, Moshe Yaalon. Un alto mando aseguró a Maariv que las Fuerzas Armadas están “preparadas desde hace tiempo para cualquier escenario” en el caso de que Teherán obtenga el arma nuclear, “incluido el de una ofensiva”. Israel es en la actualidad el único país de Oriente Próximo que posee armas atómicas, aunque nunca ha confirmado abiertamente su capacidad militar nuclear.

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