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Alemania descarta nuevas ayudas si Grecia no acepta reformas a cambio

Dijsselbloem dice que la negociación será difícil, pero matiza: "quiero que sigan en el euro"

Referéndum Grecia
Vista general de la bolsa de Fráncfort. EFE/Archivo EFE

Alemania ha reaccionado con firmeza al no griego en el referéndum, pero deja abierta una remota posibilidad de acuerdo. Berlín considera que ahora no se dan las condiciones necesarias para negociar nuevas ayudas y condiciona cualquier respuesta a la propuesta que lleve el martes a Bruselas el primer ministro Alexis Tsipras. El líder de Syriza ha hablado por teléfono este medio día con la canciller alemana Angela Merkel, y ha acordado presentar su propuesta en la cita de mañana. Alemania descarta de forma radical cualquier pacto que implique una quita en la deuda griega, pero está dispuesto a escuchar a las autoridades de Atenas.

“El Gobierno federal mantiene abiertas las puertas al diálogo, pero tras la decisión del domingo de los ciudadanos griegos, no se dan las condiciones para un nuevo programa de ayuda”, ha asegurado en Berlín en la mañana del lunes el portavoz de la canciller.

La respuesta alemana es dura, pero no tanto como lo fue ayer el número dos del Gobierno y líder de los socialdemócratas, Sigmar Gabriel, que en una entrevista con Der Tagesspiegel dijo que el referéndum había roto “los últimos puentes” con Grecia. Berlín modera ahora su respuesta, pero deja claro que el espacio que queda para un acuerdo es mínimo. Y deja la pelota en el tejado de Tsipras. Gabriel ha alertado de que la suspensión de pagos definitiva se acerca y que Alemania está preparada para prestar ayuda humanitaria, por ejemplo en el suministro de medicamentos. Sobre las negociaciones, el líder socialdemócrata va más allá de lo que ha dicho esta mañana el portavoz de Merkel y dice que para cerrar un acuerdo con Grecia, el Gobierno de Alexis Tsipras debería hacer una "oferta sustancial, que fuera más allá de la disposición que ha mostrado hasta ahora".

Para Merkel es irrenunciable el principio de que cualquier ayuda ha de estar condicionada a que el país que la reciba ponga en marcha reformas. Y tras el sonoro no a la austeridad que acaban de dar los griegos, esa regla que Berlín considera de oro es ahora más difícil de cumplir. Sobre la dimisión del ministro de Finanzas griego, Yanis Varoufakis, el Gobierno alemán prefiere no pronunciarse. "No se trata de las personas, sino de los contenidos", ha respondido el portavoz del ministro alemán Wolfgang Schäuble.

La institución que hasta ahora ha mediado activamente entre Grecia y los acreedores, la Comisión Europea, ha reaccionado con frialdad. "El resultado del referéndum amplía la brecha entre Grecia y sus socios del euro. Se ha perdido demasiado tiempo y demasiadas oportunidades", ha asegurado ante la prensa en Bruselas el vicepresidente del Ejecutivo comunitario Valdis Dombrovskis. Aun así, la Comisión está preparada para continuar la labor de mediación, pero antes necesita un mandato del Eurogrupo (la reunión de ministros de Finanzas del euro) para saber qué se negocia porque el anterior programa de rescate a Grecia ha expirado.

Dombrovskis ha negado que la situación griega ponga en peligro la estabilidad de la eurozona. "Tenemos todos los instrumentos necesarios para asegurar la estabilidad financiera de la zona euro y para evitar que se extienda la inestabilidad", ha subrayado el vicepresidente.

Las primeras palabras del presidente del Eurogrupo, Jeroen Dijsselbloem, auguran que la negociación será difícil, pero que los puentes no están rotos. "[El resultado del referéndum] no nos acerca a una solución ahora mismo. De hecho, cuando se rechaza una propuesta, eso solo hace las cosas más difíciles", ha valorado el también ministro de Finanzas holandés al dirigirse al Parlamento de su país para debatir sobre la crisis griega. Aun así, Dijsselbloem ha matizado: "Mantener a Grecia en la eurozona es todavía su objetivo y el mío".

El punto de vista del Eurogrupo (la reunión de ministros de Finanzas del euro) es clave porque serán ellos quienes negocien cualquier otro paquete de asistencia financiera a cambio de reformas para Grecia.

Otro de los acreedores, el Fondo Monetario Internacional -al que Grecia impagó la semana pasada-, se ha msotrado dispuesto a tender una mano si Grecia se lo pide. "El FMI ha tomado nota del referéndum de Grecia de ayer", ha dicho la directora gerente del Fondo, Christine Lagarde, en una declaración.  "Seguimos de cerca la situación y estamos preparados para ayudar a Grecia si nos lo requiere", ha dicho, informa Reuters.

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