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Otras grandes fugas en Estados Unidos

La huida de Matt y Sweat en Nueva York recuerda a la legendaria fuga de Alcatraz

Hasta 2.001 presos se fugaron de cárceles de EE UU en 2013

Fuga de presos
Clarence Anglin, a la izquierda, y su hermano John, antes de la fuga.

“Que tengan un buen día”. De esta manera concluyeron Richard Matt y David Sweat su plan de fuga de la cárcel Correccional de Clinton en el estado de Nueva York. Los dos presos, que cumplían condena por asesinato, dejaron sus celdas la madrugada del 6 de junio y su búsqueda ha llegado a su fin hoy, tras la muerte a tiros de Matt el viernes y la captura de Sweat este domingo.

Matt y Sweat utilizaron herramientas mecánicas para perforar la pared de acero que separaba sus celdas de los pasillos internos de la cárcel. Una vez en ellos, utilizaron túneles de ventilación subterráneos para llegar a una alcantarilla situada en el exterior del perímetro de la prisión, que está formado por una pared de casi diez metros de altura. Su huida guarda paralelismos con la de tres prisioneros de la cárcel de Alcatraz en 1962 por su detallada planificación y sencillez. Aunque Matt y Sweat también contaron con la ayuda de dos empleados de la prisión, que han sido acusados de proveerles con las herramientas y asistirles con el plan de escape.

Pero esta no ha sido la única fuga de los últimos años. Según datos del Bureau of Justice Statistics,  Oficina de Estadística Judicial, 2001 prisioneros se escaparon de cárceles norteamericanas en 2013. 22 de ellos en el estado de Nueva York. Y ése es el año con la cifra más baja: en 2010 y 2012, se escaparon más de 2500 mientras que en 2011 fueron 3100. De 2014 aún no se tienen datos. Estas cifras resultan sorprendentes porque la prensa suele cubrir solamente las fugas más al estilo Hollywood, como asegura el diario Slate. Algunas de éstas son las siguientes.

En 2007, dos prisioneros de una cárcel del estado de Nueva Jersey se escaparon utilizando la manivela de una tubería y otras pequeñas herramientas improvisadas. Fueron capturados un mes después de su fuga.

Más recientemente, en septiembre de 2014, en una prisión estatal de Ohio un recluso se fugó utilizando una escalera de casi cuatro metros que él mismo confeccionó utilizando muebles viejos y piezas sueltas en una habitación de la prisión. T.J. Lane, de 20 años, fue capturado a las seis horas de su fuga en una zona de bosque contigua al centro penitenciario.

Otros, sin embargo, han durado más tiempo a la fuga. Ralph Phillips, alias Bucky, se escapó de una prisión del estado de Nueva York en abril de 2006. Empleó un abrelatas para perforar el techo de la cocina de la cárcel y se escapó por el tejado. Tras cinco meses de fuga, en los cuales mató a un policía, fue capturado al rendirse en el estado de Pennsylvania.

En el estado de Louisiana, Richard Lee McNair protagonizó una de las escapadas más atrevidas de la última década. El recluso, que trabajaba en la oficina de correos de la cárcel, se escondió en una bolsa de tela que suele ser utilizada para el correo y fue depositado, con el resto de las bolsas, fuera del recinto. McNair conocía bien el sistema y planeó con éxito. Su fuga duró 18 meses hasta que fue capturado en Canadá.

Cambiando de década, la fuga más conocida es la de la cárcel-isla de Alcatraz, en San Francisco, en el año 1962. Los hermanos John y Clarence Anglin y Frank Morris cavaron agujeros en sus respectivas celdas con cucharas durante un año. Los agujeros daban a los pasillos interiores de la prisión, desde los cuales pudieron acceder al tejado por las válvulas de ventilación. Una vez en el tejado, saltaron la valla, y se escaparon en una balsa que construyeron con chubasqueros. Nunca han sido encontrados, aunque muchos estudios concluyen que murieron arrastrados por las corrientes esa noche.

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