Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

España discrepa de las cuotas de refugiados que propone Bruselas

El ministro de Exteriores pide que se reconsideren los criterios de reparto de refugiados

La jefa de la diplomacia europea y el secretario general de la OTAN.

“No estoy de acuerdo con los criterios que se han manejado, hay que darle otra vuelta a este tema para fijar la capacidad de cada Estado”. Así de categórico se mostró este lunes el ministro español de Exteriores, José Manuel García-Margallo, cuando fue preguntado por la propuesta de reparto de cuotas de refugiados de la Comisión Europea, que atribuye a España un cupo del 9,1%. “Estamos dispuestos a hacer el esfuerzo solidario que se nos pida, pero debe ser un esfuerzo proporcionado, justo y realista. Y, en mi opinión, los criterios que maneja la Comisión [Europea] no lo son”, agregó.

Para Margallo, la tasa de paro —que sólo computa el 10% en el baremo de la CE— está infravalorada, pues “es capital para saber cuál es la capacidad de integración de un país”; y tampoco se tiene en cuenta el esfuerzo “inmenso” que ha hecho España para controlar la inmigración ilegal, agregó. Las críticas de Margallo, unidas a las del primer ministro francés, Manuel Valls, y las de otros países arrojan serias dudas sobre la viabilidad de la propuesta de la CE.

Lo que sí está dispuesta España es a aportar un buque y un avión de vigilancia marítima a la nueva misión de la UE para luchar contra la inmigración ilegal en el Mediterráneo. En concreto, un avión de patrulla marítima CN-235 o P-3 Orion del Ejército del Aire y un Buque de Acción Marítima de la Armada, con un helicóptero embarcado. En total, unos 130 efectivos. Es una aportación similar a la que España realiza a la operación contra la piratería en el Índico.

Hasta que una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, o una petición del inexistente Gobierno libio, autorice a intervenir en aguas territoriales libias, la operación solo actuará en aguas internacionales, abordando buques sin pabellón o abanderados en países que autoricen a la UE a hacerlo.

El problema radica en dónde desembarcar a los inmigrantes rescatados. Los expertos militares confían en que, antes de lanzar la operación, la UE resuelva esta cuestión crucial. La contribución a EUFOR MED es independiente de la prevista para Frontex (la agencia de vigilancia de fronteras de la UE), a la que España aportará un buque y un avión de la Guardia Civil.

Más información