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Condenado a muerte Dzhokhar Tsarnaev por el atentado en Boston

El jurado condena a Tsarnaev por el asesinato de tres personas y dejar heridas a 264

Dzokhar Tsarnaev, pena de muerte por los atentados en la maratón de Boston de 2013
Dzokhar Tsarnaev durante el juicio en Boston AP

Dzhokhar Tsarnaev ha sido sentenciado a muerte este viernes por el atentado en la maratón de Boston de hace dos años, en el que murieron tres personas y otras 264 resultaron heridas.Así lo ha anunciado el jurado tras más de 14 horas de deliberaciones durante los tres últimos días. Hace poco más de un mes, ese mismo jurado lo había declarado culpable de todos los cargos que afrontaba por el peor ataque en territorio estadounidense desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.

Según testigos en la sala del juzgado de Boston donde tuvo lugar el juicio y la lectura del veredicto final, Tsarnaev apenas se inmutó al conocer la sentencia. Esta será formalizada en una audiencia que debe convocar todavía el juez federal a cargo del caso, George A. O’Toole. Según adelantó la fiscal Carmen Ortiz, las víctimas y supervivientes podrán enviar una declaración por escrito para esa audiencia.

Entre el público que este viernes escuchó el veredicto estaban los padres de Martin Richard, el pequeño de ocho años que se convirtió en la víctima mortal más joven del atentado del 15 de abril de 2013, informó The Boston Globe. A pesar de su pérdida, y de que otro de sus hijos, Jane, de siete años, también resultó gravemente herida en el ataque, Bill y Denise Richard habían pedido públicamente durante el juicio que no se condenara a Tsarnaev a la pena capital. Según explicaron en una columna de opinión en ese periódico en abril, su temor es que la sentencia a la pena de muerte lleve a una cadena de apelaciones por parte de la defensa que les impida a las familias de las víctimas cerrar ese oscuro episodio de sus vidas.

Con su decisión, las siete mujeres y cinco hombres que componían el jurado dieron sin embargo la razón a la acusación, que había solicitado la pena máxima para el joven argumentando que este no mostró ninguna señal de arrepentimiento por el atentado cometido junto con su hermano mayor Tamerlan, que murió durante la huida.

Diecisiete de los 30 cargos que pesaban sobre Dzhokhar Tsarnaev conllevaban la posibilidad de la pena de muerte. Para condenar a la pena máxima, se requiere la unanimidad del jurado. Este la alcanzó en seis de los cargos más graves. El joven de 21 años será previsiblemente ejecutado por medio de la inyección letal, aunque probablemente pasarán años -y numerosas apelaciones- antes de que se lleve a cabo la sentencia.

El referente más próximo al caso de Tsarnaev es el de Timothy McVeigh, ejecutado en junio de 2001 tras ser declarado culpable por el atentado en Oklahoma en 1995 que causó la muerte de 168 personas.

La defensa del joven de origen checheno nunca negó su participación en el atentado. En vez de ello, centró su estrategia durante el juicio en intentar convencer al jurado de que optara por la otra única opción ante la gravedad de los cargos que afrontaba Tsarnaev, la cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Según su argumentación, Tsarnaev había actuado bajo la fuerte influencia de su hermano Tamerlan, el otro autor del atentado que murió durante la caótica y violenta huída de ambos tras el ataque del 15 de abril de 2013 con dos artefactos explosivos colocados cerca de la línea de meta de la popular maratón de Boston. Además de las tres personas que murieron por las bombas, los Tsarnaev mataron durante su huida a un policía del Instituto de Tecnología de Massachusetts.

“No negamos que participara en los acontecimientos, pero de no haber sido por Tamerlan, no hubiera ocurrido”, había dicho Judy Clarke, una de sus abogadas, durante el juicio.

Por el contrario, la acusación sostuvo que los dos hermanos tenían el mismo grado de responsabilidad por un acto con el que trataban de castigar a Estados Unidos por las guerras en Irak y Afganistán y que el joven acusado no mostró signos de arrepentimiento tras su detención.

“Esto no fue un crimen religioso y, ciertamente, no refleja verdaderas creencias musulmanas. Fue un crimen político diseñado para intimidar y coaccionar a EE UU”, insistió este viernes Ortiz.

La fiscal general de EE UU, Loretta Lynch, saludó la decisión del jurado como un “castigo adecuado para un crimen espantoso”, según dijo en un comunicado.

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