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Una demócrata de California busca ser la primera senadora latina de EE UU

La congresista Loretta Sánchez se enfrenta a una candidata negra y asiática por el primer asiento libre en Washington en dos décadas

Loretta Sánchez
Loretta Sánchez anuncia su candidatura, el jueves en Santa Ana. REUTERS

Después de dos días de especulaciones, emails filtrados y desmentidos, la congresista demócrata Loretta Sánchez anunció este jueves por la mañana en Los Ángeles su intención de presentarse al puesto de California en el Senado que dejará libre la senadora Barbara Boxer en noviembre de 2016. Si lo consigue, Sánchez será la primera senadora latina de EE UU. Su candidatura supone la primera amenaza seria para la que hasta ahora era la única candidata, Kamala Harris. La temprana candidatura de Harris y su popularidad habían disuadido hasta ahora a algunos de los mayores activos de los demócratas de California de presentar alternativa.

California no ha tenido una elección al Senado con cierto interés desde hace más de dos décadas. Sus dos senadoras, Barbara Boxer y Dianne Feinstein, son mujeres y llevan en el cargo desde 1993 y 1992, respectivamente. El dominio demócrata del estado ha hecho inviable cualquier candidatura republicana contra ellas. El anuncio de Boxer de que no se presentaría a la reelección en 2016 abrió por primera vez la carrera al puesto más importante al que se puede aspirar en Washington después de presidente. Inmediatamente, en enero la fiscal general de California, Kamala Harris, presentó su candidatura.

En California hay ya una generación entera de líderes demócratas que nunca han podido aspirar al Senado de EE UU. Sin embargo, la popularidad de Harris y la ventaja que le da su puesto ejecutivo hicieron que los nombres más conocidos declinaran oficialmente presentarse contra ella y dividir al partido. El exalcalde de Los Ángeles, Antonio Villaraigosa, y el multimillonario filántropo Tom Steyer dejaron correr las especulaciones sobre sus candidaturas, pero finalmente rechazaron la batalla. Sánchez abre una brecha en una carrera que parecía rodada para Harris después de cinco meses. El nombre de más peso que aún considera presentarse es el congresista Xavier Becerra, de Los Ángeles, una figura prominente del caucus hispano de Washington.

Sánchez es actualmente miembro de la Cámara de Representantes de EE UU por el distrito 46 de California, que comprende las ciudades de Anaheim, Santa Ana, Orange y Garden Grove en el condado de Orange, entre las ciudades de Los Ángeles y San Diego. Se trata de una de las mayores concentraciones de hispanos de EE UU. Mantiene el escaño desde 1997 y se ha especializado en temas militares y de seguridad. En la presentación de su candidatura, dijo que trabajaría por las minorías, las mujeres y los jóvenes. "Hay dos tipos de candidatos", dijo. "Los que quieren ser algo y los que quieren hacer algo. Yo soy de hacer".

Las posibilidades de Sánchez se basan sobre todo en su hipotético tirón entre la comunidad latina de California, que supone un 38% de la población del Estado. Sin embargo, Harris es también el rostro de las minorías. Es una mujer de ascendencia negra y asiática, lo que la convertiría en el Senado de EE UU en la primera senadora asiática y en la segunda negra de la historia en acceder a la élite de la política norteamericana. Además, Harris tiene a su favor uno de los cargos con mayor resonancia mediática en cualquier estado.

En un estado monocolor en política como California, donde los demócratas ostentan todos los puestos electos y la mayoría en las dos cámaras estatales, la lucha entre las dos mujeres demócratas es la verdadera contienda a la espera de que haya más candidaturas. Por el lado republicano, el candidato más conocido es el legislador estatal Rocky Chávez, hispano de San Diego, lejos de estas dos mujeres en popularidad y medios.