Nepal, un país entre la pobreza y la inestabilidad

Una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza

Habitantes de la ciudad de Bhaktapur se han instalado en una plaza.
Habitantes de la ciudad de Bhaktapur se han instalado en una plaza.Omar Havana (Getty Images)

El devastador terremoto de Nepal supone un duro mazazo para uno de los países más pobres de Asia, inmerso desde hace una década en una eterna transición política y con una economía basada en la agricultura que podría resentirse fuertemente tras la tragedia.

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Con poco más de 27 millones de personas y enclavado al pie de la cordillera del Himalaya, Nepal está paralizado ante la imposibilidad de redactar una Constitución definitiva. A finales de 2007 y tras una rebelión maoísta, el Parlamento acordó abolir la monarquía que había gobernado durante toda la historia moderna del país y propuso la redacción de una nueva Carta Magna. Sin embargo, la asamblea constituyente encargada de esta tarea, reelegida en 2013, es incapaz de llegar a un acuerdo por las luchas internas entre las facciones políticas.

Según la ONU, el PIB per cápita se situó en los 964 euros anuales a finales de 2013 y una cuarta parte de la población vive por debajo del umbral de la pobreza. A pesar de que apenas el 20% de la superficie del país es cultivable, la agricultura es la actividad más importante. Las organizaciones internacionales consideran que el país necesita una fuerte inversión en infraestructuras —de hasta cuatro veces mayor que la actual— para atraer inversión extranjera y dejar de depender del sector primario. El país creció a una tasa del 5,2% en 2014, pero sin ayuda internacional se aboca a una más que probable caída. Un tercio de la actividad se genera en Katmandú y su área cercana.

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