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Kenia congela las cuentas de presuntos mecenas de Al Shabab

El Gobierno trata de cortar la financiación de la milicia autora del atentado de Garissa

Una mujer protesta contra el ataque de Garissa en el barrio somalí de Eastleigh, en la capital keniana, Nairobi
Una mujer protesta contra el ataque de Garissa en el barrio somalí de Eastleigh, en la capital keniana, Nairobi REUTERS

El Gobierno keniano ha ordenado la congelación de 86 cuentas bancarias de individuos y entidades presuntamente vinculadas con la financiación del terrorismo y la milicia Al Shabab, autora del reciente atentado en el campus universitario de Garissa, en el este del país, con un balance de al menos 148 víctimas mortales. Encabeza la lista negra Mohamed Kuno, alias el ambidiestro, identificado como el cerebro del ataque de Garissa y sigue con nombres de empresas y asociaciones.

Nairobi quiere paralizar el flujo de dinero que alimenta a la milicia aunque hay nombres en la lista que son cuestionados y la suspensión de algunas de las actividades financieras mencionadas “puede tener un efecto devastador” para la gran comunidad somalí de Kenia, según el gobernador del Banco Central de Somalia, Bashir Issa Ali.

Bashir se refiere a las 13 compañías de envío de dinero a las que se ha retirado la licencia. Muchas familias somalíes en Kenia dependen de la "importante cantidad de dinero” que les envían los parientes desde el exterior, incide Bashir. Los sistemas de transferencias informales, los llamados hawala, son muy utilizados entre los somalíes. Agilizan y abaratan el envío de remesas, pero también dificultan el control de los flujos de dinero.

Las agencias de envío de dinero afectadas ya han advertido que van a llevar el asunto a la justicia si el Gobierno no les da una explicación y revoca el movimiento.

La policía keniana ha detenido hasta el momento a 14 hombres sospechosos de haber colaborado a la preparación de la masacre de Garissa. Están bajo custodia en distintas comisarias de Nairobi, a excepción de Rashid Charles Mberesero, de nacionalidad tanzana, que ha acompañado a los investigadores a Garissa para colaborar con la investigación, según el periódico Daily Nation. Entre los detenidos hay un hombre de nacionalidad yemení, un ugandés y el propietario del hotel en el que durmieron algunos de los asaltantes antes de perpetrar la masacre.

Casi una semana después de la tragedia hay algunos padres que no han encontrado aún a sus hijos. En una penosa búsqueda entre morgues y hospitales los familiares tratan de localizar a los estudiantes desparecidos. El Gobierno no ha publicado la lista de victimas y quedan cuerpos por identificar.

La sociedad keniana se ha entregado en dignificar la memoria de las víctimas. La campaña "147 no es solo un numero”, en la red social de Twitter, está reconstruyendo imágenes de las vidas perdidas en Garissa. Se nombra uno a uno a los jóvenes que fallecieron en el atentado, se cuelgan sus fotos y se comparten sus historias personales. Anoche se celebro una vigilia en el centro de Nairobi.