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Unasur intenta mediar en la crisis política de Venezuela

La delegación del organismo se reúne con Maduro y la oposición

El secretario general de UNASUR, Ernesto Samper.
El secretario general de UNASUR, Ernesto Samper. AP

Por segunda vez, la Unión Suramericana de Naciones (Unasur), agrupación de nuevo cuño que cuenta con el visto bueno del alto mando chavista, intenta desde este viernes mediar entre el Gobierno del presidente Nicolás Maduro y la oposición venezolana. Su secretario general, Ernesto Samper, afirmó este viernes en Caracas que, para el organismo, es fundamental que se lleven a cabo, "en feliz término", las elecciones parlamentarias en Venezuela por ser el mejor medio para dirimir las diferencias.

"Para Unasur es fundamental (...) que se lleve a cabo en feliz término y con la más posible oportunidad, la celebración de las próximas elecciones en Venezuela", dijo Samper tras sostener un encuentro con Maduro. "Es el mejor escenario para que se confronten las dificultades", dijo Samper, refiriéndose a los comicios previstos para el segundo semestre de 2015.

El secretario de Unasur visita Caracas junto a una delegación integrada por los ministros de Asuntos Exteriores de Brasil, Mauro Vieira; de Colombia, María Ángela Holguín y de Ecuador, Ricardo Patiño, para promover el acercamiento entre ambas partes. "Unasur no avalará cualquier intento de interrumpir la democracia en Venezuela", ha dicho Samper en una entrevista al canal Telesur, cuyo mayor accionista es el Estado venezolano, en referencia a los recientes rumores de golpe de Estado.

Esa visión choca, por ejemplo, con lo que piensa la facción de la oposición que desea el fin anticipado del gobierno del presidente Nicolás Maduro. La exdiputada María Corina Machado, la única de los principales portavoces de esta ala que no está encarcelada, ha asegurado en su cuenta de Twitter que cree en un diálogo que permita avanzar hacia la democracia y no para estabilizar la dictadura.

Nada indica que la misión de Unasur pueda tener éxito, pero incrementa, sí, la atención sobre este país, de 30 millones de habitantes, sumido en un toma y daca sin cuartel desde hace más de tres lustros, con la llegada del comandante Hugo Chávez (1999-2013) al poder. En 2014 estos mismos cancilleres, con los buenos oficios del Nuncio Apostólico en Caracas, monseñor Aldo Giordano, intentaron mediar entre las partes con resultados poco satisfactorios. Apenas lograron que el chavismo introdujera en su agenda parlamentaria la renovación parcial del Tribunal Supremo de Justicia, del Consejo Nacional Electoral y de los máximos representantes de la Contraloría General de la República, de la Fiscalía y la Defensoría del Pueblo, que entonces estaban vencidos. Más allá de ese gesto, que se completó en diciembre con un arrase casi total del oficialismo en medio de severas críticas de sus contrarios, nada se ha avanzado desde entonces. La oposición terminó levantándose de la mesa en mayo después de denunciar que su contraparte no honraba los acuerdos alcanzados.

Unasur no avalará cualquier intento de interrumpir la democracia en Venezuela

Ernesto Samper, secretario general de Unasur

Consultado por el diario local El Nacional, monseñor Giordano prefirió no recordar el ciclo anterior de conversaciones, sino mirar hacia adelante. "En Venezuela hay condiciones suficientes para reiniciar el diálogo. Esperamos que la visita de los cancilleres sea un paso importante". El representante del Vaticano recordó las palabras del Papa Francisco sobre Venezuela, quien ha pedido el fin de la violencia política en el país y alentó a todos para que encuentren un camino para un diálogo sincero y constructivo. "Las dificultades sirven para encontrar un camino de novedad", dijo Giordano.

La suerte de Venezuela luce indiferente para los Gobiernos en ejercicio de América Latina, pero no así para sus exmandatarios. Cinco de ellos, Oscar Arias (Costa Rica), Fernando Henrique Cardoso (Brasil), Alejandro Toledo (Perú), Felipe Calderón y Ernesto Zedillo (México) expresaron en una carta abierta su preocupación por el deterioro de la situación económica y política del país y en especial por la situación del alcalde del área metropolitana de Caracas, Antonio Ledezma, encarcelado hace quince días acusado de conspiración. "Si el país continúa por este camino de confrontación la situación de esta gran nación continuará deteriorándose", se lee en la misiva.

Después de escuchar al gobierno, la misión de Unasur se reunirá con la dirigencia de la oposición.