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El líder de las autodefensas de Michoacán se entrega a la policía

Dos bandos rivales dentro de los grupos civiles levantados en armas contra el crimen del narco se enfrentaron este mes con un saldo de 11 muertos

Hipólito Mora, con sombrero, entregándose a las autoridades
Hipólito Mora, con sombrero, entregándose a las autoridades REUTERS

Hipólito Mora, uno de los fundadores de los grupos de autodefensas de Michoacán, al oeste de México, se entregó el pasado sábado voluntariamente a la policía junto a otros 26 integrantes de su contingente de civiles levantado en armas desde el año pasado contra los ataques del crimen organizado. Con este movimiento, este agricultor de limones devenido en autoridad oficiosa, busca mostrar su disposición a colaborar con la investigación de la justicia por la muerte de 11 personas hace dos semanas en un enfrentamiento entre dos bandos rivales dentro de las propias autodefensas. Uno de los fallecidos en la refriega fue el hijo mayor de Mora, de 33 años.

“Estamos dispuestos y somos los más interesados en que los responsables de las muertes vayan a la cárcel, por eso es que nosotros vamos ante un juez”, manifestó el líder civil en una rueda de prensa junto con el Fiscal de Justica del Michoacán. El enfrentamiento se produjo el pasado 16 de diciembre, en la comunidad michoacana de la Ruana, de 10.000 habitantes. La versión de Mora es que su grupo se limitó a repeler un ataque de civiles armados con rifles de asalto y pistolas bajo las órdenes de Luis Antonio Torres, más conocido como El Americano.

Torres es un viejo rival de Mora, sobre el que ha lanzado muchas veces la acusación de tener nexos con el narcotráfico. Este no es el primer enfrentamiento entre bandas de autodefensas ni la primera vez que el productor de limones pasa por las dependencias judiciales. En marzo fue encarcelado durante dos meses acusado de matar a dos personas próximas al Americano.

El cartel de Los Caballeros Templarios, una escisión de la Familia Michoacana, ha sometido a buena parte de la población del oeste de México desde 2011. El incremento de la violencia en la zona detonó el año pasado la formación de las autodefensas. En enero de este año, el Gobierno Federal desplegó un operativo de seguridad en el estado para intentar pacificar el conflicto y evitar que los ciudadanos, organizados en sus propias patrullas de seguridad, siguieran combatiendo al crimen por su cuenta.

Mora fue ya encarcelado en marzo por matar a dos personas próximas al Americano

Tras meses de negociaciones, el comisionado para la paz en el estado, enviado por Peña Nieto para dirigir la estrategia gubernamental, logró un acuerdo con las autodefensas para que sus integrantes pudieran formar parte de un nuevo cuerpo de seguridad no remunerado, la llamada Policía Rural, a cambio de registrar sus armas. Mora es desde mayo el líder de la Policía Rural de Ruana.

El pacto sirvió como balón de oxígeno para el Gobierno y la tensión pareció ceder durante unos meses. Este año ha caído una buena parte de la cúpula de los Templarios. Pero su líder, Servando Gómez Martínez, La Tuta, continúa prófugo, los homicidios no han disminuido y tampoco cesan las reyertas locales por el control del territorio. Los incidentes de este mes de diciembre, junto con el rechazo de otro de los líderes del movimiento, el doctor José Miguel Mireles, al acuerdo propuesto por el Gobierno Federal han vuelto a aumentar la tensión en la zona. Mireles, tras no acepar el trato, fue detenido el 27 de junio en posesión de armas de grueso calibre y se encuentra actualmente recluido en una prisión de máxima seguridad en Sonora, a unos 1.500 kilómetros de distancia de Michoacán.

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