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OBITUARIO

Leo Tindemans, el hombre del millón de votos

El ex primer ministro belga fue clave en la construcción federal del país y fue un puntal del europeísmo

Leo Tindemans, en 1976.
Leo Tindemans, en 1976. AFP

La política belga perdió ayer a uno de sus personajes más reputados. Leo Tindemans, primer ministro entre 1974 y 1978, falleció en su domicilio de Edegem (en la provincia de Amberes) a los 92 años, según informó su partido, la CD&V (cristianodemócratas flamencos). Su impulso para otorgar una estructura más federal al país, marcado por la pugna entre francófonos y neerlandófonos, y su indiscutible espíritu europeísta definen una carrera política que se prolongó durante más de 40 años.

Tindemans, con formación política y económica, protagonizó uno de los momentos más dramáticos en la vida parlamentaria belga al anunciar su dimisión, cuatro años después de haber llegado al puesto. “Considero que la Constitución no es un papel mojado. Abandono esta tribuna y me dirijo a ver al Rey para presentar la dimisión de mi Gobierno”, aseguró ante la Cámara belga. La renuncia obedecía al revuelo generado por un asunto que domina desde hace décadas la vida política belga: el grado de autonomía que tienen las dos grandes regiones del país, Flandes y Valonia, y su relación con la región de Bruselas, que actúa de nexo entre ambas.

Tindemans impulsó los llamados Pactos de Egmont (en alusión al Palacio de Egmont, en Bruselas, donde se firmaron), encaminados a lograr una reforma del Estado que procurara mayor autonomía a las tres comunidades. La contestación política y social que mereció este intento de sentar las bases de la Bélgica federal lo llevaron a retirarse del cargo. Aunque en ese momento se descartaron, los Pactos de Egmont constituyen la base de la actual organización del Estado belga.

Finalizada esa primera etapa en la política su país, donde había sido también ministro y previamente diputado, Tindemans se lanzó a la faceta más exitosa de su carrera. En 1979, poco después de su renuncia a la jefatura del Gobierno, se presentó como cabeza de lista de su partido a las elecciones europeas y cosechó el récord de apoyos que ha logrado nunca un político belga en esa cita electoral. Eran las primeras elecciones a la Eurocámara y Tindemans obtuvo 983.000 votos, todo un logro en un país donde el electorado está muy fragmentado porque no hay partidos nacionales: los flamencos votan a formaciones flamencas y los valones, a grupos valones. Ese triunfo le valió el apodo del Hombre del Millón de Votos.

A partir de ahí, Tindemans se adentró en la política europea, que abandonó en 1981 para volver a ser ministro de Exteriores, aunque regresó a Bruselas en 1989. Su vocación europea, no obstante, había comenzado mucho antes. Poco después de convertirse en primer ministro, en una cumbre europea celebrada en París, quedó encargado de definir un proyecto para la construcción comunitaria. Su informe, publicado en 1975, abogaba por un refuerzo de las instituciones europeas, principalmente de la Comisión y el Parlamento, así como por la puesta en marcha de una unión económica y monetaria.

“Bélgica pierde a un europeo convencido que siempre defendió la idea de una Unión Europea integrada. Nos quedaremos con su trabajo visionario. Desde 1975 defendía una moneda única europea”, declaró ayer el actual primer ministro belga, Charles Michel, en un comunicado. “Nuestro país pierde de nuevo a un hombre de Estado excepcional, una figura de la política para toda una generación”, añadió el presidente de la CD&V, Wouter Beke. El líder cristianodemócrata aludía a otros dos recientes fallecimientos de ex primeros ministros belgas, de la misma formación política que Tindemans: Wilfried Martens y Jean-Luc Dehaene. Como Martens, Tindemans presidió durante años (de 1976 a 1985) el Partido Popular Europeo.

Tras 10 años seguidos de trayectoria política en la Eurocámara, Tindemans se retiró en 1999. Hace un par de años su salud se deterioró por una doble neumonía que sufrió y desde entonces su estado era delicado.