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Bruselas prepara nuevas reglas para gestionar la inmigración

El programa de la Comisión para 2015 quiere abrir las puertas de la Unión Europea a la inmigración cualificada

Inmigrantes que saltaron la valla, en la comisaría de Melilla. Ampliar foto
Inmigrantes que saltaron la valla, en la comisaría de Melilla.

La inmigración es uno de los ámbitos en los que Bruselas sí busca tener voz propia. La Comisión Europea prepara una propuesta que aborde el fenómeno de manera integral. Hasta ahora no ha habido un enfoque conjunto de los flujos migratorios, en buena medida por la resistencia de los Estados miembros a tratar sin prejuicios un asunto sensible desde el punto de vista político.

El programa de la Comisión para 2015 deja claro el principio que guía este intento: abrir las puertas de la Unión Europea a la inmigración cualificada, estrechar la cooperación con terceros países —en general países pobres— para que contengan las salidas de extranjeros y combatir las entradas irregulares y el tráfico de personas hacia territorio europeo. La propuesta estará lista para la próxima primavera, vaticinan fuentes comunitarias.

Los ecos populistas que recorren el continente ven en la inmigración un ejemplo desafortunado de los excesos del proyecto comunitario. El éxito de este discurso en países como Reino Unido, Francia y, en menor medida, Alemania, impide a los gobernantes admitir un hecho evidente en Bruselas: a largo plazo, algunos países necesitarán extranjeros para cubrir sus puestos de trabajo. “Una nueva aproximación a la inmigración legal debería ayudar a que Europa sea un destino más atractivo para el talento”, expone el documento. Con ese objetivo, se revisará la llamada tarjeta azul, un permiso de trabajo único en toda la UE lanzado en 2011 para captar a profesionales cualificados. Los resultados, hasta ahora, han sido modestos, con menos de 20.000 tarjetas emitidas entre 2012 y 2013.

Más allá de este proyecto, la Comisión incluye en la política migratoria un plan sin relación directa con la extranjería: definir una nueva agenda de seguridad que identifique amenazas externas como el terrorismo internacional y los ciberataques.