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Los hispanos también miran ya hacia 2016

Los activistas advierten a demócratas y republicanos que su voto no está garantizado y que depende de acción en materia migratoria

Voluntarios hispanos trataron de registrar más votantes latinos en 2014
Voluntarios hispanos trataron de registrar más votantes latinos en 2014 AFP

Las elecciones han acabado. ¡Que vivan las elecciones! Los aspirantes a ocupar la presidencia de Estados Unidos tras Barack Obama no son los únicos que ya tienen la vista puesta en 2016. También la comunidad hispana, afirman sus representantes, tiene muy presente esa fecha.

Y puede que en los comicios legislativos que acaban de concluir el voto hispano no haya sido tan relevante como hubieran deseado. Pero en los presidenciales de dentro de dos años sí lo será. Así que más les vale a republicanos -pero también a demócratas- empezar a escuchar lo que le interesa a esta comunidad que podría ser clave para decidir el próximo inquilino -o inquilina- de la Casa Blanca.

Ese es el mensaje que enviaron, alto y claro, los representantes de algunos de los grupos de cabildeo hispano más poderosos del país este miércoles postelectoral en Washington, en una rueda de prensa prácticamente equidistante de la Casa Blanca demócrata y del Congreso ahora republicano, los dos destinatarios de la advertencia.

“Para nosotros, las elecciones de 2016 empiezan hoy”, declaró el director ejecutivo de Mi Familia Vota, Ben Monterroso.

“Nuestra comunidad ha dejado muy claro que votamos por temas, no a candidatos. Y queremos acciones en los temas que nos importan, como la reforma migratoria, la economía, la reforma de salud y la educación”, agregó.

“Nadie debería dar por sentado el voto de nuestra comunidad”, coincidió Henry Muñoz, del Latino Victory Project. “Votamos por los que comprenden a nuestra comunidad”.

La dificultad de los grupos hispanos y proinmigración de cara a las elecciones de medio mandato celebradas el martes -y que han supuesto una debacle para los demócratas de Obama que han perdido el Senado y muchos gobernadores- era que el voto hispano, estadísticamente, contó muy poco en los Estados más importantes. Solo en Colorado los votantes hispanos constituían más del 14% del electorado y pese a su decisivo apoyo al candidato demócrata al Senado, Mark Udall, éste perdió su escaño.

En una lectura de la actuación de los votantes hispanos realizada tras los devastadores resultados, la advertencia principal fue para los demócratas, los tradicionales beneficiarios del voto latino.

“El voto latino en 2014 ha sido menos demócrata que en los últimos dos, cuatro y seis años”, resumió Gary Segura, del centro de demoscopia Latino Decisions.

“Demasiados demócratas nos ignoraron o huyeron de nosotros, y eso les ha salido caro”, afirmó al respecto Janet Murguía, presidenta del Consejo Nacional La Raza (NCLR).

Con todo, Murguía advirtió a los republicanos en contra de confiarse demasiado por estos resultados.

“Los republicanos tuvieron una gran noche electoral. Pero las elecciones de medio mandato ya han pasado y el reloj ha comenzado a correr hacia 2016”, recordó. “Nunca más va a volver a haber un electorado tan favorable para los republicanos como 2014. Y si los republicanos continúan la trayectoria (antiinmigrante) como hasta ahora, creo que se pueden despedir de volver a elegir a un presidente republicano en el futuro inmediato”.

Las encuestas señalan también que la inmigración sigue siendo uno de los temas que más preocupan a la comunidad hispana. Y de los que más la motivan a ir a votar. Algo que debería alentar encarecidamente, según estos grupos, a los dos partidos a actuar de una vez, bien por la vía legislativa ahora controlada por los republicanos o por la ejecutiva mediante los decretos para paliar las deportaciones prometidos por Obama, y que el presidente reiteró este miércoles que emitirá antes de que acabe el año.

“Los candidatos que (en 2016) quieran llegar a la Casa Blanca van a tener que venir a nuestros barrios de nuestra comunidad para llegar ahí”, subrayó Monterroso.

“Los republicanos hoy tienen una buena oportunidad. Desperdiciaron una buena oportunidad en estos dos últimos años y esperamos que lo tomen en cuenta. Si no quieren llegar a 2016 con el tema de la reforma migratoria, ya tienen tiempo para ponerse a trabajar”.