Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Queremos reformas. El país no sobrevivirá a otro Maidán”

La líder del tercer partido más votado: "Hay que depurar a los que trabajan para el Kremlin"

La periodista y activista política Ganna Gopkó.
La periodista y activista política Ganna Gopkó.

La lentitud de las reformas en Ucrania en el último medio año convenció a Ganna Gopkó de que debía competir por un escaño en el Parlamento. “Estos son tiempos duros para Ucrania y hay que asumir responsabilidades”, dice la activista de 32 años, explicando a EL PAÍS por qué aceptó encabezar la lista del partido Asociación de Autoayuda (AA) a las elecciones a la Rada Suprema del domingo.

“En medio año no se han visto cambios reales y esta es la razón por la que se producen esas protestas consistentes en tirar a la basura a los políticos odiosos”, afirma Gopkó. La AA ha sido fundada por Andrii Sadovii, el alcalde de Lvov, considerada una de las ciudades mejor gestionadas de Ucrania. Figuras que se distinguieron en las protestas populares del Maidán integran la lista de AA, que se ha clasificado en tercer lugar (un 11,16%, con el 60,02% de los votos escrutados). Este éxito refleja el deseo de la sociedad de ver caras nuevas en la política.

Gopkó procede de Lvov, es periodista y lleva 14 años de activismo cívico. Adquirió experiencia en programas de la Organización Mundial de la Salud y fue promotora de varias leyes antitabaco, la que prohíbe fumar en los locales públicos y la que obliga a marcar las cajetillas con advertencias contra la nicotina. También hizo campaña a favor de un incremento presupuestario para atender a los niños enfermos de cáncer, abogó por una nueva ley de educación e impulsó otra que garantiza el acceso a la información.

Necesitamos depurar del país de los que trabajan para el Kremlin

En el Maidán de Kiev, Gopkó representaba el llamado “sector cívico”. “El Maidán pedía cambios porque tras la Revolución Naranja [en 2004] no cambió nada aquí. A principios de año lanzamos el ‘paquete de reanimación de la reforma’ para este país que se asemejaba a un paciente muy enfermo”, explica. Con otros activistas, elaboró “un orden del día para que el Gobierno y el Parlamento dieran sus primeros pasos”. “Pero en seis meses de trabajo, el Parlamento se ha limitado a hacer remedos de reformas”, subraya.

En agosto, miembros del Parlamento Europeo ante los que se quejaba de la lentitud de la reforma la animaron a presentarse ella misma a los comicios. Se la rifaban ya los partidos deseosos de poner figuras del Maidán en sus listas. “Todos necesitaban caras nuevas, pero lo que querían era utilizar lo que yo tenía, la confianza de la gente, la reputación, las ideas elaboradas. Comprendí que me utilizarían y que no cambiaría nada”, afirma. “Había que modificar el enfoque, no ir sola con fuerzas políticas viejas”, explica. El alcalde Sadovii le ofreció algo diferente, pues quería formar una lista sin “funcionarios o diputados del pasado”. “Yo no sabía qué hacer. Entonces fui a la iglesia, recé y tuve una revelación. Comprendí que estos son tiempos muy duros para el país y que hay que asumir responsabilidades y participar en la política”.

En la Asociación de Autoayuda están los expertos en el “paquete de la reanimación de la reforma”, como Yegor Sóbolev, el periodista que promovió la ley de la depuración del funcionariado, y está Semen Seménchenko, el comandante del batallón de voluntarios Donbás y antiguo estudiante de teatro en Moscú . “Comprendí que con este equipo se podía ir a la política”, dice Gopkó.

La activista tiene objeciones ante la ley de la lustración. “Creo que la depuración debería haberse hecho mediante las elecciones y la aplicación del código penal a los que evadieron dinero o robaron, pero el caso es que la fiscalía general no funciona como debiera y que el fiscal general no encarcela a los corruptos como le recomendó el presidente [Petró Poroshenko] en julio”. Y añade: “Pero el hijo del fiscal general dirige un departamento del Ministerio de Justicia, un buen puesto”.

“Necesitamos depurar el país de los que trabajan para el Kremlin, de los que socavan las instituciones desde dentro”. “La depuración no es un acto, es un proceso, una transformación de la conciencia, un aprendizaje, una búsqueda de nueva gente”, asevera.

No hubo cambios reales en medio año, por eso tiran a la basura a políticos

¿Cómo asegurar que los jóvenes no repetirán el comportamiento de otras generaciones anteriores? “O bien damos un salto cualitativo o nos movemos en un círculo cerrado. Necesitamos gente de principios que les agradezcan a los oligarcas los servicios prestados, que les digan que en Ucrania hay gente que ha perecido en el Maidán y en el Este y que, si no hay cambios, este Parlamento será barrido por los soldados que luchan allí. Debemos poner los cimientos irreversibles del cambio, que pongan al país a un nuevo nivel. Queremos relaciones horizontales y no de jefe-subordinado”, sentencia.

“Si firmamos un acuerdo de coalición, no queremos a los que votaron las leyes dictatoriales del 16 de enero, ni comunistas ni exmiembros del Partido de las Regiones [del depuesto presidente Víktor Yanukóvich]. Queremos un programa de reformas muy concretas. El país no sobrevivirá a otro Maidán, que ya no sería pacífico, sino un baño de sangre, y el partido Asociación de Autoayuda quiere ser constructivo”, dice rotunda.