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Mueren dos policías egipcios en un atentado en el centro de El Cairo

Más de medio millar de agentes han sido asesinados desde julio por ataques yihadistas

Forenses en el lugar del atentado, en EL Cairo.
Forenses en el lugar del atentado, en EL Cairo. REUTERS

Al menos dos oficiales de policía murieron este domingo tras explotar una bomba a sólo unos metros del Ministerio de Exteriores de Egipto, situado en el centro de El Cairo. La deflagración se produjo a media mañana, en uno de los lugares altamente transitados de la ciudad. Es el atentado más grave en las últimas semanas en la capital egipcia.

Sólo dos horas después de los hechos, la televisión estatal mostró fotografías de los fallecidos y reveló sus identidades. Se trata de los tenientes coroneles Jaled Saafan y Mohamed Abu Sharía. Uno de ellos murió en el acto, y el otro cuando era trasladado al hospital. Según estas mismas fuentes, al menos otros cinco agentes y un civil fueron heridos.

La explosión se produjo en la calle posterior a la sede de la diplomacia egipcia, contigua al edificio de la radiotelevisión pública. Sin embargo, ninguno de los dos edificios sufrió daños. A unos metros del artefacto explosivo se ubica también una mezquita, donde acuden los vecinos del humilde barrio del Bulaq y decenas de vendedores ambulantes que pueblan uno de los mercadillos más bulliciosos de la ciudad.

Un agujero en la calzada dejaba constancia del lugar exacto de la explosión. Hasta allí se desplazaron decenas de curiosos que quedaron merodeando la zona junto a los policías que investigaban el incidente. Ahmed Hosni, uno de los testigos, afirmó haber levantado el cuerpo de alguno de los heridos. "Las ambulancias llegaron demasiado tarde y algunos vecinos como yo tuvimos que llevar a los afectados al hospital en nuestros propios coches", relató.

Hasta el momento ningún grupo ha reivindicado el atentado, aunque este tipo de ataques suelen tener la firma de grupos yihadistas como Ansar Beit al Maqis o Ayand Misr. Ambos se inspiran en la ideología de Al Qaeda y tienen fuerte arraigo en la península del Sinaí, aunque sus acciones también han alcanzado en otras ocasiones grandes ciudades como El Cairo.

Según el Ministerio del Interior, más de medio millar de agentes de las fuerzas de seguridad han sido asesinados desde julio, cuando los militares perpetraron un golpe de Estado contra el islamista Mohamed Morsi. Los efectivos de las fuerzas del orden se han convertido desde entonces en el principal blanco para los movimientos yihadistas.

Sin embargo, aunque los responsables últimos de los atentados sean otros grupos, El Cairo apunta recurrentemente a los Hermanos Musulmanes, considerados organización terrorista, y a quienes se relaciona desde el Gobierno con los islamistas más radicales. Tras el derrocamiento de Morsi, se calcula que más de 3.000 personas han muerto en enfrentamientos, y más de 40.000 personas ingresaron en prisión, mientras que los líderes de la Hermandad están siendo procesados.

Cuando se cumplen sus primeros cien días de mandato, el presidente egipcio Abdel Fatah al Sisi, ha centrado hasta ahora la mayor parte de sus esfuerzos en la lucha contra el terrorismo. Durante las últimas semanas, el Gobierno egipcio ha insistido en que se muestra dispuesto a participar en la coalición liderada por Estados Unidos para combatir al Estado Islámico (EI), aunque desde El Cairo tratan de ampliar esa campaña también al interior de sus fronteras.

Este es el mensaje que tratará de trasladar el mandatario egipcio al resto de la comunidad internacional, durante su discurso esta semana en la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York. En una reciente entrevista con Associated Press, la primera que concede a un medio internacional desde que fue elegido presidente, Al Sisi aseguró que "Egipto está dispuesto a aceptar la inclusión de todos los grupos que rechacen la violencia".

El atentando de este domingo coincide con un accidente de avioneta en la provincia de Fayum, a unos 100 kilómetros de El Cairo, en el que murieron seis militares egipcios.