Obama enfría los planes para ampliar a Siria la intervención contra el califato

“Todavía no tenemos una estrategia”, admite el presidente para justificar su cautela

Obama, en la rueda de prensa en la Casa Blanca.
Obama, en la rueda de prensa en la Casa Blanca.EVAN VUCCI (AP)

Barack Obama enfrió este jueves los planes para ampliar a Siria la actual intervención militar en el vecino Irak contra los yihadistas del Estado Islámico (EI). En una rueda de prensa en la Casa Blanca, el presidente de Estados Unidos dijo que antes de atacar quiere disponer de una estrategia clara que incluya a los aliados de la región y a la débil oposición moderada, atrapada entre el régimen de Bachar El Asad y los islamistas radicales. “No quiero poner el carro antes de los bueyes. Todavía no tenemos una estrategia”, admitió Obama.

Tras la difusión, la semana pasada, de las imágenes de un miembro del EI —un grupo yihadista asentado en Siria e Irak— degollando al periodista norteamericano James Foley, la Administración Obama indicó que EE UU sopesaba un ataque a los yihadistas en Siria. Algunos medios de comunicación alimentaron la idea de que el ataque podía ser inminente.

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Obama rebajó en la rueda de prensa la idea de que la intervención ocurriría en seguida. Él y sus colaboradores en la Casa Blanca, en el Pentágono y en el Departamento de Estado debaten cómo y dónde podría bombardear EE UU al Estado Islámico en Siria. La base legal, y la necesidad de buscar la autorización del Congreso, también son motivo de discusión.

“Debemos asegurarnos de que tengamos planes claros. Y entonces consultaré con el Congreso y me aseguraré de sus voces se escuchan”, dijo el presidente. Una acción “inminente” sin informar al Congreso —de vacaciones hasta septiembre— queda descartada, añadió.

Hace un año, Obama lo tenía todo preparado para lanzar un operación aérea contra el régimen de El Asad. Entonces pidió un voto en el Congreso que al final nunca se celebró: un plan ruso para retirar las armas químicas de Siria permitió al presidente de EE UU evitar el ataque.

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La operación que ahora se estudia no es contra El Asad sino contra el Estado Islámico, enemigo de El Asad. Pero Obama descartar colaborar con el régimen sirio. “Seguiremos apoyando a la oposición moderada dentro de Siria, en parte para darle al pueblo de Siria la posibilidad de elegir entre el EI o El Asad”, dijo.

La decisión de atacar no es fácil. Al no colaborar con El Asad, EE UU carece de información de primera mano sobre las posiciones del Estado Islámico en Siria. El fin de semana el presidente autorizó vuelos de vigilancia sobre este país para recopilar información.

La prioridad, dijo Obama, no es Siria, sino Irak. Los ataques aéreos de EE UU desde principios de agosto en Irak han intentado contener al Estado Islámico, que amenazaba intereses norteamericanos, y prevenir la matanza de la minoría yazidí.

Obama describió la batalla por estabilizar Siria como una segunda etapa, en el que EE UU deberá contar con países de la región, preferiblemente suníes como el Estado Islámico. “El tema de Siria", dijo, "no es simplemente un tema militar: también es un tema político”.

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Sobre la firma

Marc Bassets

Es corresponsal de EL PAÍS en París y antes lo fue en Washington. Se incorporó a este diario en 2014 después de haber trabajado para 'La Vanguardia' en Bruselas, Berlín, Nueva York y Washington. Es autor del libro 'Otoño americano' (editorial Elba, 2017).

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