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Miss Pena de Muerte en Tailandia

Boom Panadda, bella oficial de su país hace 14 años, entrega 100.000 firmas a favor de la pena de muerte para los violadores

La ex miss y actriz Boom Panadda.
La ex miss y actriz Boom Panadda.

Boom Panadda, quien fue miss Tailandia en el año 2000, se ha hecho muy popular entre las mujeres en el país desde que comenzó a alzar la voz pidiendo la pena de muerte a los agresores sexuales tras la brutal violación y asesinato de Nong Kaen, una niña de 13 años que viajaba en un tren con destino Bangkok y fue agredida por el encargado de hacer las camas del vagón que se encontraba bajo los efectos del alcohol y las drogas ese día.

La modelo, tras esta polémica violación, inició una campaña pública a través de los medios y su perfil de Instagram, que ha conseguido recoger 110.122 firmas y copias de carnet de identidad de ciudadanos tailandeses a favor de la pena capital, que ha llevado hasta las oficinas del Cuartel General del Ejército de Bangkok durante la mañana del viernes acompañada por un grupo de 10 adolescentes vestidos con camisetas de color negro en las que se podía leer violación=pena de muerte. “Actualmente en Tailandia para cambiar una ley se ha de reunir 10.000 personas, para cambiar las leyes principales 50.000 personas, yo he conseguido 100.000 personas”, expone la miss que asegura estar asesorada por abogados y apoyada por fundaciones de mujeres y derechos del niño. “Ahora que hemos entregado los nombres, los militares deben decidir y esperaremos a que nos llamen”, expone la modelo.

La Junta Militar que gobierna en el país desde el golpe de Estado del pasado 22 de mayo, como consecuencia de la polémica desatada en el país tras la violación de Nong Kaen, ha comenzado a tomar medidas para que las mujeres se encuentren más seguras realizando pruebas de alcoholemia a los empleados ferroviarios y reinstaurando, a partir del pasado 1 de agosto, los vagones de tren para mujeres y menores de 10 años dirigidos por personal exclusivamente femenino para los trayectos al norte y sur del país, que habían dejado de operar en 2002 debido a las pérdidas económicas. Sin embargo, algunas pasajeras aseguran que los hombres continúan viajando en estos vagones que se inauguraron hace tan solo unos días.

En Tailandia, de acuerdo al último informe del Gobierno de 2012, se recibieron 3.431 denuncias por violación en ese mismo año, y un estudio de un diario local estima que más de 31.000 mujeres y niñas fueron violadas a lo largo de 2013. La ley tailandesa, que cuenta con la pena capital para casos de drogas y asesinato, castiga a los agresores sexuales con penas de prisión de entre cuatro y 20 años, así como multas económicas de entre 8.000 bahts (187 euros) a 40.000 bahts (935 euros), pero las condenas se reducen a los agresores por buen comportamiento en la cárcel y tras confesar sus delitos. Desde Amnistía Internacional indican que los responsables de las agresiones sexuales deben ser castigados pero que, sin embargo, la pena de muerte que propone la modelo no es una buena respuesta para atajar violaciones de derechos humanos y su aplicación no erradicará la violencia contra las mujeres.