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Mueren al menos 21 soldados en un ataque armado en Egipto

Un grupo de desconocidos atacó con granadas y fusiles automáticos a una patrulla militar

Al menos 21 soldados murieron este sábado en una emboscada en Wadi el Guedid, una provincia situada al suroeste de Egipto, fronteriza con Libia y Sudán. Según los medios locales, un grupo de desconocidos atacó con granadas y fusiles automáticos a una patrulla compuesta por 25 miembros de las fuerzas de seguridad. Además de los 21 uniformados, tres de los asaltantes fallecieron en el intercambio de disparos.

Testigos citados por el diario oficialista Al Ahram aseguran que el ataque sorprendió a los militares poco después de la ruptura del ayuno, que se produce al caer la tarde durante el mes de ramadán. Al menos cuatro soldados resultaron también heridos.

Ningún grupo ha reivindicado todavía el asalto, aunque desde el golpe de Estado del pasado julio contra el islamista Mohamed Morsi, los grupos yihadistas han cometido decenas de ataques armados de este tipo. Ansar Beit al Maqdis (Seguidores de la Casa de Jerusalén), inspirados en la ideología de Al Qaeda, y Aynad Misr (Soldados de Egipto) se han atribuido la mayoría de las emboscadas.

Según datos del Ministerio del Interior, más de 500 efectivos de las fuerzas de seguridad han muerto en ataques terroristas desde el pasado julio. Por esta razón, el control de las fronteras se ha convertido en una preocupación de primer nivel para las autoridades del país árabe. La provincia de Wadi el Guedid es limítrofe con Libia y por sus desiertos se cuela una gran cantidad de armas de contrabando, ante la incapacidad de las autoridades egipcias.

El otro coladero se encuentra en la Península del Sinaí, en la frontera entre Egipto y Gaza. Los militares egipcios han sellado más de mil túneles desde antes incluso del derrocamiento de Morsi y pese a la tragedia humanitaria que se vive en la Franja, las autoridades se niegan a abrir el paso de forma permanente.

El cruce fronterizo sólo ha estado abierto de forma temporal en un par de ocasiones desde que comenzó la incursión israelí. Este mismo sábado, las autoridades impidieron la entrada de un convoy que había salido de El Cairo cargado de ayuda humanitaria “por razones de seguridad”.

Pese a que los ataques armados se habían reducido en los últimos meses, la inestabilidad continúa, sobre todo en zonas sensibles. El viernes un policía murió en un tiroteo en la ciudad de Arish, al norte del Sinaí. En esta misma población, fallecieron el lunes otras ocho personas y 32 resultaron heridas, después de que un grupo de milicianos dispara un misil.

En Suez, el paso que une el Sinaí con el resto de Egipto, las fuerzas de seguridad abatieron también este sábado a un civil que había intentado irrumpir en una instalación militar. El Gobierno de Abdel Fatah al Sisi insiste en librar una guerra para garantizar la seguridad del país, de la que culpa insistentemente a los Hermanos Musulmanes, declarados organización terrorista.