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Hollande: “No perderé ni un minuto para seguir con las reformas”

El presidente francés se mantiene firme pese al aumento de las críticas desde los sindicatos, el ala izquierda del PS e incluso algún ministro

Hollande, tras la alocución del 14 de Julio en el Elíseo.
Hollande, tras la alocución del 14 de Julio en el Elíseo.

François Hollande ha dejado muy claro que no habrá ninguna marcha atrás a sus duras reformas económicas pese las resistencias crecientes en estos días. El presidente francés aprovechó su habitual intervención pública en la fiesta nacional de Francia para asegurar que son precisamente esas reformas “el principal objetivo” de su mandato y que no perderá tiempo en ejecutarlas. “Haré las reformas hasta el último minuto de mi presidencia”, afirmó. Hollande mantiene esa firmeza pese a que en los últimos días han aumentado las críticas desde los sindicatos, el ala izquierda del Partido Socialista e incluso de algún miembro del Ejecutivo.

Hollande explicó que el objetivo de recuperar la competitividad, el crecimiento y el empleo es una tarea común y que por eso lanzó en enero el Pacto de Responsabilidad. Este proyecto estrella de su quinquenato, que culmina en 2017, incluye recortes de 18.000 millones en la administración central, 11.000 en la regional, 21.000 en el terreno social (10.000 en sanidad, 3.000 en seguridad social y 8.000 en ayudas sociales). El plan también incluye rebajas a las empresas de 40.000 millones en cotizaciones sociales e impuestos, así como rebajas fiscales a los salarios más bajos o la congelación de las pensiones por encima de 1.200 euros mensuales.

“La condición para tomar medidas es el diálogo pero, llegado el momento, yo decido”, señaló al referirse a las discrepancias que están surgiendo. La última vino el pasado jueves del ministro de Economía, Arnaud Montebourg, quien se mostró partidario de que los esfuerzos del plan reformista se repartan en tres partes iguales para reducir el déficit, mejorar la situación de las empresas y favorecer a los hogares, de forma que no sean las empresas las más beneficiadas. Su planteamiento ha sido alabado por los 40 diputados socialistas rebeldes que no han apoyado las primeras leyes reformistas.

Las encuestas también son desfavorables estos meses a Hollande, que sufre la valoración más baja de todos los jefes de Estado europeos. La última encuesta publicada el domingo por Le Parisien indica que solo una de cada cuatro franceses le apoya, mientras que siete de cada diez piensan que Francia estará en 2017 peor que ahora.

“La condición para tomar medidas es el diálogo pero, llegado el momento, yo decido”,

Pese a todo, Hollande se reafirma en el camino emprendido. “Francia no puede esperar”, argumenta. El presidente opina que ya se detectan algunos síntomas de recuperación. “pero aún es muy débil”, añade. Por eso, alaba la aceleración que aplica su primer ministro, Manuel Valls, a ese Pacto de Responsabilidad desde que en marzo accedió al cargo. “Lo designé por su eficacia, por su capacidad de organización y por su rapidez”. “¿Alguien piensa que nombré a un primer ministro para que hiciera una política que yo no quería?”, indicó para responder a quienes sostienen que Valls va demasiado lejos en las reformas. “Nada nos separa en nuestros objetivos”, enfatizó.

El presidente francés sostiene que, pese a que su plan incluye sacrificios, no llegará a los límites alcanzados por otros países europeos, como Alemania hace una década o España ahora, aunque no citó ningún ejemplo. Reconoció que algunos de esos países ya están recogiendo frutos. “Pero, ¿a qué precio?”, se preguntó para referirse luego a bajadas salariales o recortes en Educación que Francia no prevé hacer.

Junto con el primer ministro italiano, Matteo Renzi, Hollande ha emprendido una batalla en Bruselas para que la UE anteponga el crecimiento a la austeridad. “Francia ha hecho su parte en los esfuerzos”, esgrime, “pero una vez hechas las reformas hace falta que tengamos más margen”. “No arruinemos la recuperación con políticas de austeridad”. Francia está hoy baja especial vigilancia de Bruselas, que le exige bajar el déficit al 3% (este año acabará en el 3,8%) tras haberle ampliado en dos años el plazo para conseguirlo.

El presidente francés hizo esos comentarios a las cadenas de televisión TF1 y France 2 tras el gran desfile militar por los Campos Elíseos, dedicado especialmente este año al centenario de la I Guerra Mundial. En los actos participaron representantes de 80 países, incluida Argelia, un dato criticado por el Frente Nacional.

Al concluir su intervención, Hollande insistió en que no hay marcha atrás en su programa reformista: “Las reformas harán cambiar a Francia. Quiero que de mí se diga: hizo todo lo que dijo que iba a hacer. Un país es fuerte cuando tiene una dinámica clara. Cuando tenemos dudas, perdemos credibilidad”.