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Konstantin von Notz | Diputado de Los Verdes en el Bundestag

“El doble agente era la punta del iceberg”

Von Notz exige al Gobierno alemán mano dura con EE UU tras el escándalo de espionaje

Von Notz, en una comparecencia el 3 de julio Ampliar foto
Von Notz, en una comparecencia el 3 de julio Getty

Konstantin von Notz (Mölln, 1971) es uno de los diputados que, desde la exigua oposición a la aplastante mayoría democristiana-socialdemócrata, exige al Gobierno alemán mano dura con Estados Unidos. Como miembro de la comisión del Bundestag que investiga las escuchas americanas, lleva meses reclamando la comparecencia en el Parlamento alemán de Edward Snowden, el exanalista estadounidense de la Agencia Nacional de Seguridad que filtró la información. Von Notz considera que los recientes escándalos de espionaje le dan la razón.

 Pregunta. ¿Qué supone la aparición de un segundo espía estadounidense?

Respuesta. Han pasado solo cinco días desde que nos enteramos de la existencia de un agente de los servicios secretos alemanes que trabajaba también para los americanos. Este nuevo escándalo desmiente la impresión de que el anterior caso era tan solo un diletante que por casualidad había ofrecido sus servicios a la Embajada estadounidense. Hay más casos. Podríamos estar solo ante la punta del iceberg.

P. ¿Qué información tiene sobre el nuevo caso de espionaje?

R. Parece que se trata de un soldado del Ejército alemán que proporcionó información reservada. Todavía no sabemos mucho más del caso, pero se perfila como un paso más, quizás aún más serio que los anteriores, en la ruptura de la confianza con un país socio por sus prácticas de espionaje.

P. ¿Cuál es la respuesta que le queda al Gobierno alemán?

R. La canciller Angela Merkel no puede seguir mirando hacia otro lado. Tiene que decir algo y dejar de refugiarse en la investigación que lleva a cabo la fiscalía federal. Ese es un proceso judicial que puede durar meses, y hace falta una reacción política ya.

P. ¿Qué consecuencias puede tener todo esto?

R. Estamos ante unos sucesos importantes, que pueden constituir un delito. Llevamos meses hablando de las escuchas al móvil de la señora Merkel, pero el control de las comunicaciones ha afectado a varios millones de alemanes. El Gobierno ha estado equivocado en todo este asunto. Hay que buscar a los responsables de todo esto; tanto en Washington como en Berlín habrá que asumir responsabilidades.

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