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El Estado Islámico dice que agrupa ya a 15.000 yihadistas en sus filas

El grupo terrorista obtiene millones de dólares con extorsiones

Un rebelde yihadista custodiaba un puesto de control
Un rebelde yihadista custodiaba un puesto de control AP

Además de una organización terrorista, el Estado Islámico de Irak y el Levante (EIIL) que asuela varias regiones del norte y este de Irak desde hace dos semanas y está a las puertas de su capital, Bagdad, no es un grupo yihadista más. Es también una empresa que lleva con pulcritud las cuentas del terror.

El grupo que ha sorprendido al Ejército del primer ministro Nuri al Maliki y a Occidente, que incluso se ha llevado armamento estadounidense tras la deserción de los soldados iraquíes de ciudades como Mosul, puede tener métodos medievales, pero se ha convertido a la modernidad en cuestiones publicitarias.

Desde hace dos años, publica sofisticados informes —el último de los cuales, difundido en marzo, acaba de ser traducido al inglés y desmenuzado por el prestigioso Instituto de Estudios sobre la Guerra de Washington (ISW, en sus siglas en inglés)— propios de una gran corporación, con el objeto, al parecer y según el ISW, de publicitar sus logros, ganar adeptos y contribuyentes para la causa e incluso ganar peso en las redes sociales, donde son muy activos.

Este segundo informe, en árabe y de unas 400 páginas, que lleva por título un sucinto Al Naba (El Informe), como el primero, abarca de noviembre de 2012 a noviembre de 2013 y se centra en Irak antes de la actual ofensiva. El texto no ahorra ni una sola atrocidad: detalla todos los atentados cometidos. Muestra la estrategia de la organización y es útil para conocer sus métodos de actuación. “La campaña militar en Irak y en Siria muestra que su objetivo es la instauración de un emirato transnacional”, dice el análisis del ISW. “Son los herederos de Al Qaeda y más poderosos de lo que se pudo pensar. No había Al Qaeda en Irak antes de 2003 y ahora todo esto es una locura”, asegura Bruce Ridel, de la Brookings Institution, un think tank de EE UU.

El EIIL se atribuye 15.000 milicianos activos. El informe añade que, solo en 2013, realizaron en Irak más de 10.000 operaciones, unos 1.000 asesinatos (en el periodo analizado más de 8.000 civiles murieron en el país) y detonaron unos 4.000 explosivos. También incrementaron los coches bomba (537 en 2013 durante el periodo contemplado frente a 230 en todo 2012). Liberaron a cientos de sus yihadistas prisioneros. El 30% de estos ataques se produjeron en la provincia de Nínive, lo que haría de este territorio el principal objetivo de los rebeldes. El ISW puntualiza que las cifras sobre los ataques podrían estar infladas. El informe traducido no detalla las actividades del EIIL en Siria. En cambio, asegura que la pretensión de los yihadistas al elaborar el informe es atraer donantes, entre otras.

Según los expertos, la actividad del EIIL no puede ser más lucrativa. Además de Arabia Saudí, sus fuentes de financiación son actividades criminales, como la extorsión. Por este concepto, cobraron unos ocho millones de dólares, según el Council on Foreign Relations (otro think tank de EE UU). También se financian, según el informe, con el robo de petróleo en Siria y los secuestros.