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Los inversores desisten de construir un complejo turístico en la isla de Holbox

El proyecto impactaba a la flora y fauna de un área natural protegida en la península mexicana de Yucatán

Panorámica de la isla de Holbox.
Panorámica de la isla de Holbox.

El complejo turístico en la isla de Holbox, al noreste de la península de Yucatán, no será construido. Los inversores del conglomerado Península Maya Developments han desistido de continuar con el proyecto para instalar tres hoteles y 872 residencias en esta isla del Caribe mexicano, luego de que algunos habitantes de la región y grupos ambientalistas se opusieran al plan desarrollador denominado La Ensenada.

La propuesta fue retirada el viernes de las manos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), que se encontraba evaluando el proyecto. El delegado de Semarnat en Quintana Roo, Raúl Omar González Castillo, ha confirmado a la prensa local que los inversores decidieron retirar voluntariamente la petición para construir en Holbox. La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), presentada por el conglomerado de inversores, ha sido clasificada como un “trámite concluido” ante las autoridades mexicanas.

Los grupos ambientalistas que se oponen al complejo turístico argumentan que la isla de Holbox se encuentra dentro del Área de Protección Natural Yum Balam, y que una construcción de las dimensiones de La Ensenada podía dañar el hábitat de varias especies de flora y fauna como el manatí, el tiburón ballena, los manglares y la anidación de tortugas marinas. El proyecto pretendía establecerse en un área de 980 hectáreas de la isla, y aunque los inversores aseguraban que solo construirían en un 10% de la superficie también reconocían que la construcción modificaría la vida de la isla.

El proyecto pretendía establecerse en un área de 980 hectáreas de la isla de Yucatán

El proyecto de La Ensenada también ha ocasionado enfrentamientos entre los propietarios de ejidos en la isla, que se han debatido entre vender sus terrenos a la compañía turística o impedir la construcción del complejo. La Manifestación de Impacto Ambiental (MIA) había sido presentada en 2012 pero estuvo casi dos años congelada porque las autoridades ambientales mexicanas habían pedido más información sobre el plan hotelero a los constructores. Fue el pasado 29 de mayo que los inversores reanudaron el proceso de evaluación ambiental ante la Semarnat.

Organizaciones como Greenpeace y el Centro Mexicano de Derecho Ambiental (Cemda) han insistido a las autoridades ambientales la urgencia de redactar un Programa de Manejo del Área Natural Protegida Yum Balam, que está pendiente desde 1995. En él se especificarían las normas sobre la conservación y el desarrollo sustentable para la isla de Holbox. Además, los grupos ambientalistas han apuntado a la Semarnat que también debe poner en marcha mejores prácticas para evaluar proyectos turísticos en Áreas de Protección Natural.

Aunque la suspensión del proyecto La Ensenada da un respiro a quienes piden la conservación natural de la isla de Holbox, los inversores —que ya son propietarios de algunos terrenos— pueden presentar más adelante otro plan para construir en la misma zona.

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