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Al menos 30 niños mueren al incendiarse un autobús en Colombia

Se investiga si la tragedia pudo deberse al transporte ilegal de gasolina

Los fallecidos regresaban de un oficio religioso en el norte del país

Imágenes del autobús calcinado en Colombia. Reuters Live!

Colombia está de luto por la muerte de 32 niños que quedaron atrapados bajo las llamas cuando el autobús en el viajaban explotó en Fundación, una población a 700 kilómetros al norte de Bogotá. Por lo menos otros 20 niños resultaron heridos y fueron trasladados a clínicas de Santa Marta, capital del departamento del Magdalena en el caribe colombiano.

Según los medios locales, los menores acababan de salir de una iglesia evangélica a la que asistían todas las semanas y que quedaba en todo el centro de la localidad. Allí, pasado el mediodía del domingo, abordaron el autobús que habitualmente los transportaba a sus casas y a las pocas cuadras este se prendió en llamas y explotó en cuestión de minutos sin que nadie pudiera ayudarlos. Los niños murieron incinerados en el vehículo, que carecía de salida de emergencia, y los pocos que pudieron escapar tras romper los vidrios traseros, sufrieron graves quemaduras. El menor de ellos tenía dos años.

Hasta el momento se desconocen las causas del incendio, pero una de las hipótesis que manejan las autoridades es que se produjo tras un corto circuito en el vehículo y se especula que el conductor llevaba “pimpinas” de gasolina, una práctica común en esta zona del país en donde se comercializa combustible de contrabando en envases de plástico sin ningún tipo de seguridad.

También se considera la posibilidad de que el conductor, que huyó del lugar pero fue capturado cinco horas más tarde de la tragedia, paró para echarle combustible al vehículo mientras estaba encendido, provocando el incendio. Una tercera versión asegura que el autobús funcionaba a gas pero tenía reservas de gasolina y que explotó cuando el conductor intentó cambiar de un sistema al otro.

El Gobierno se hará cargo de los gastos funerarios y de los tratamientos que requieran los heridos

Ante la dimensión de la tragedia, los diferentes cuerpos de emergencia instalaron una sala de crisis de la que participan la policía, Defensa Civil, Cruz Roja y los bomberos de esa región, para evacuar a los heridos y coordinar su atención. Según reportes de la Defensa Civil divulgados por Caracol Radio, al menos unos 17 niños fueron atendidos de emergencia en centros de salud cercanos al lugar de los hechos, pero se trasladaron a clínicas de mayor complejidad en donde se pueden tratar los casos de quemaduras.

El presidente Juan Manuel Santos suspendió actos de su campaña por la reelección en Bogotá, para viajar al lugar del siniestro a acompañar a las familias que perdieron a sus hijos. “Dolor inmenso de padre y colombiano ante tragedia de nuestros niños. Solidaridad, oración y apoyo a sus familias”, aseguró en su cuenta de Twitter y reveló que el autobús no tenía desde hace dos años el seguro obligatorio para accidentes de tránsito y por lo tanto, tampoco contaba con la revisión técnico-mecánica requerida, ni con extintor. También trascendió que el conductor no tenía licencia para conducir.

Los cuerpos de los 32 niños fueron trasladados a Barranquilla, otra ciudad cercana al lugar de la tragedia, para iniciar el proceso de identificación, una labor que puede tardar hasta cuatro días. El gobierno correrá con todos los gastos funerarios y también, con la recuperación de los niños que se encuentran hospitalizados.

 

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