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El Gobierno salvadoreño llama a reeditar el “diálogo con las maras”

La controversial tregua entre pandillas, que data desde 2012 y que bajó los homicidios, fue criticada por diversos sectores políticos y sociales por creer que el gobierno beneficiaba a líderes mareros

Pandilleros de la Mara 18 recluidos en el penal de Izalco.
Pandilleros de la Mara 18 recluidos en el penal de Izalco.

El Gobierno de Mauricio Funes, al que le quedan menos de 45 días de gestión, ha llamado a un nuevo diálogo con las maras de El Salvador. El encargado de tal propuesta fue el ministro de Justicia y Seguridad Pública, Ricardo Perdomo, quien habló el miércoles de “reeditar un diálogo con líderes de pandillas por medio de un plan más transparente”. Las posibles nuevas conversaciones con las pandillas violentas seguramente causarán gran polémica en un país dividido por la política, la riqueza y la violencia.

Perdomo explicó que el nuevo diálogo con las maras debe incluir a sectores económicos, políticos, civiles, religiosos y culturales. Es una referencia a que la tregua entre las maras que inició en marzo de 2012 - entre los principales líderes de la Mara Salvatrucha (MS13) y Barrio 18 - se contempló como un hecho aislado en el que únicamente participaron los líderes delincuentes presos y dos mediadores: el obispo castrense Fabio Colindres y el exjefe guerrillero Raúl Mijango.

“Hago un llamado a aquellos jefes de pandillas que todavía creen en el proceso de pacificación, a que dejen de matar y extorsionar a la población”, aseveró el ministro Perdomo, quien acto seguido invitó a los jefes pandilleros a sumarse a una nueva versión del diálogo con representantes de la sociedad civil y con supervisión gubernamental. Cuando se pactó la tregua entre las maras de 2012, el Gobierno negó su participación, aunque sus funcionarios aclaraban que únicamente se le dio soporte político al proceso que bajó los homicidios de 14 a 5 diarios. Sin embargo, la crítica se centraba en que las extorsiones y los robos no cesaban. Por eso el fiscal general, Luis Martínez, la catalogó como la “tregua hipócrita”.

De acuerdo a Perdomo, la primera reunión del nuevo plan de diálogo será convocada para la próxima semana, una vez finalicen las actuales vacaciones de Semana Santa, pero no aclaró quiénes serán los invitados.

En los últimos días, las propias autoridades denunciaron ataques directos de pandilleros armados con fusiles de guerra y de uso exclusivo de la Fuerza Armada como M-16 y AK-47. En ellos han muerto tres agentes de la policía y once más resultaron heridos. El subdirector de la Policía Nacional Civil (PNC), Mauricio Ramírez Landaverde, explicó que desde el primero de enero al 15 de abril se cometieron 60 ataques de pandilleros contra agentes de la seguridad pública.

Un reciente informe de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito sobre violencia sitúa a Latinoamérica como el continente más peligroso del Mundo. Este mismo asegura que El Salvador ocupa el cuarto lugar como país más peligroso y letal, con una tasa de homicidios de más de 40 por cada 100.000 habitantes.

Una de las mayores preocupaciones de la actualidad es que las maras se conviertan en poderosas narcopandillas, por las relaciones o nexos que han descubierto organismos de inteligencia del Estado salvadoreños entre las bandas locales y los carteles de la droga de Colombia y México. “Sería un verdadero peligro que ello ocurriera”, advirtió a EL PAÍS el subdirector de la PNC, para luego apuntar: “Por ello debemos dar pasos y actuar para evitar el surgimiento de las narcopandillas, aunque ya muchas se dedican al narcomenudeo y al tráfico de drogas ilícitas”.