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El Colegio de Abogados de Guatemala inhabilita a la jueza del caso Ríos Montt

La magistrada, suspendida por un año, deberá pagar una multa de 650 dólares por expulsar de la sala a un abogado del dictador

La juez Yassmín Barrios, el 6 de diciembre pasado en Madrid.
La juez Yassmín Barrios, el 6 de diciembre pasado en Madrid.

El Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Guatemala sancionó este viernes a la juez Yassmín Barrios, la magistrada que en mayo de 2013 condenó al exdictador Efraín Ríos Montt a 80 años de prisión por genocidio y delitos de lesa humanidad en contra de la población maya. La juez no podrá ejercer su cargo durante un año y deberá pagar una multa de 650 dólares. 

El antecedente se remonta al 19 de marzo de 2013, cuando al inicio del debate en contra de Ríos Montt la juez Barrios expulsó de la sala al abogado Francisco García, defensor del exdictador y del general Mauricio Rodríguez Sánchez, quien fuera el jefe de inteligencia durante el régimen riosmonttista. Esa acción motivó una demanda en contra de Barrios, que fue resuelta al mediodía de este viernes.

La juez Barrios, quien en marzo recibió en Washington el Premio Anual de las mujeres con Valentía de manos de Michelle Obama, no se pronunció al respecto. La sanción, que se da una semana después de que los sectores más conservadores empezaran la defenestración de la Fiscal del Estado, Claudia Paz y Paz, al igual que el juicio y condena a Ríos Montt, ha puesto en evidencia la profunda división de la sociedad guatemalteca. Su caso recuerda al del juez español Baltasar Garzón, inhabilitado en su cargo después de investigar a dictados extranjeras y participar en juicios contra corruptos en su país.

Para la derecha más conservadora, la decisión del Tribunal de Honor es un gesto esperanzador, en la medida de que subraya la independencia de la judicatura, en contra de los intereses foráneos de “manipular la justicia”. “Una resolución de esta naturaleza resulta, por decir lo menos, incomprensible”, dijo a EL PAÍS la analista Carmen Aída Ibarra. Señala que raya en lo grotesco porque ocurre en momentos en que la sociedad guatemalteca lucha por forjar un Estado de Derecho, “donde también impere la ética”.

Esta sanción, añade la experta, lleva consigo un mensaje nada subliminal: “En Guatemala hay sectores que no pueden ni deben ser tocados”. Concluye con una reflexión de índole legal: “Si Yassmín cometió errores siendo juez, la denuncia debió haber sido elevada ante el Organismo Judicial y enmarcada en el Régimen Disciplinario de la carrera judicial. El Tribunal de Honor del Colegio de Abogados aparece como una instancia muy lejana”.