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Crisis en Ucrania

Llega el corralito para divisas

El nuevo primer ministro pide ayuda internacional urgente ante el peligro del colapso económico del país

Cartel de una oficina de cambio, en Kiev.
Cartel de una oficina de cambio, en Kiev. REUTERS

El Banco Central de Ucrania ha decidido limitar la retirada de dinero de cuentas de divisas. En un movimiento que tiene como objetivo evitar la especulación y la salida de moneda extranjera, esta mañana todos los bancos han recibido la orden de restringir la cantidad que se puede sacar a 15.000 grivnas al día, el equivalente a unos 1.090 euros o 1.500 dólares al cambio de ayer. La moneda local se ha devaluado intensamente en los últimos días (perdió un 17% en dos semanas aunque ayer se apreció frente al euro un 6,7%) cuando se ha sabido que el país está al borde de la bancarrota y precisa ayuda internacional urgente.

El tumulto político que ha vivido Ucrania en los últimos tres meses se ha reflejado, como un calambrazo, en la cantidad de dinero que los ciudadanos han sacado del banco. El miedo hizo en enero, por ejemplo, que la gente retirara depósitos por valor de 15.000 millones (alrededor de 1,1 millones de euros) de grivnas, explica el economista Sergii Kyselov, de la Escuela para el Análisis Político de la Universidad de Kiev. “En febrero fue aún peor: solo entre los días 18 y 20, se retiraron 30.000 millones de grivnas”, añade el experto. Esos dos días de pánico coinciden con el asalto de los antidisturbios al Maidán que causó la muerte de decenas de manifestantes.

Cuentas bloqueadas

  • Kiev sigue el rastro de los millones que han sacado de Ucrania un puñado de antiguos altos cargos y amigos del expresidente Víctor Yanúkovich, entre ellos dos ex primeros ministros y varios de sus ministros.
  • Suiza publicó ayer una lista de 20 personas, encabezada por el depuesto dirigente y su multimillonario hijo dentista Aleksander, que verán sus cuentas en el país helvético bloqueadas.
  • La fiscalía suiza ha lanzado una investigación contra padre e hijo por lavado de dinero.
  • Austria y Liechtenstein también bloquearán las cuentas de 18 ciudadanos ucranios después de que las nuevas autoridades denunciaran que se habían evaporado enormes cantidades de dinero de las arcas ucranias.

El primer ministro, Arseni Yatseniuk, ha pintado un escenario desesperado de las finanzas públicas. El jueves, cuando fue elegido, pidió un rescate al Fondo Monetario Internacional (FMI), anunció recortes para los ciudadanos y denunció el robo de 37.000 millones de dólares de las arcas públicas. Acusó del saqueo al expresidente fugado en Rusia Victor Yanukóvich e informó de que en los últimos tres años se han esfumado 70.000 millones de dólares en cuentas en el extranjero. El nuevo Gobierno de unidad que dirige este economista y abogado de formación de 39 años trata de estabilizar un país donde se suceden los sobresaltos. Kiev cifra en unos 35.000 millones de dólares la ayuda que precisa para evitar la bancarrota. El viernes, en su cuenta de Twitter, el jefe del Ejecutivo ha dicho: “Lo más importante ahora es mantener la calma. Tenemos el apoyo de los acreedores extranjeros, los instrumentos y mecanismos del Banco Central, banqueros profesionales y un sistema bancario estable”.

La imposición de un corralito, aunque la autoridad bancaria haya subrayado que es temporal, es síntoma de la gravedad de la situación. En principio afectará sobre todo a empresas, en particular a las que exportan. Mientras el Fundo Moneterio Internacional (FMI) lleva a cabo los contactos con sus socios y se mueve la maquinaria del dinero a cambio de duros recortes, los bancos ucranios acusan un problema de liquidez después de que los clientes empezaran a retirar esas grandes cantidades de dinero desde el mes pasado. Los bancos comerciales reaccionaron pidiendo al Banco Nacional una ayuda, cosa que hizo. Pero eso ha tenido consecuencias: “Los bancos gastaron parte de esa refinanciación en comprar divisas extranjeras en el mercado interbancario. La demanda de divisas subió y la tasa de cambio de la grivna cayó”, explica el experto Kyselov. “El Banco Central podía haber vendido divisas de sus reservas para bajar el precio y calmar el mercado como ha hecho otras veces, pero esta vez no intervino porque no hay más de 15.000 millones en reservas en el Banco Central”. Eso no es suficiente para cubrir siquiera los tres meses de lo que importa Ucrania. “Necesitamos ese dinero para pagar nuestras deudas en el exterior, por ejemplo el gas a Rusia”, indica.

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